Sociedad Sábado, 14 de enero de 2017 | Edición impresa

Movimiento mundial: varones en defensa de sus derechos

Aseguran que en el contexto actual son blanco de generalizaciones y prejuicios que los dejan como los responsables de los males sociales. Quieren visibilizar hechos que ponen en riesgo su vida.

Por Zulema Usach - zusach@losandes.com.ar / Ilustración: Peperina

Que los hombres sean las víctimas más frecuentes de asesinatos; que participen en guerras o que trabajen en labores riesgosas al extremo, forman parte de las problemáticas que han unido a varones de diferentes países en movimientos que buscan visibilizar situaciones que -según consideran- han quedado fuera del mapa de las preocupaciones sociales actuales.

Uno de ellos es el grupo denominado Varones Unidos, sitio web que comenzó hace dos años como un blog de contenidos que abordaba temáticas de género desde una perspectiva masculina y que ahora cuenta con su sitio de Facebook con más de 30 mil seguidores en la red y al menos once mil hombres y mujeres que apoyan su causa en Argentina y Uruguay.

Pablo Laurta, su fundador, sostiene que uno de los objetivos de la entidad consiste en generar conciencia a cerca de la estigmatización que hoy recae sobre lo masculino. 

Asegura que por estos días los hombres sufren de una generalización permanente y que muchas veces son juzgados con la misma vara que sus pares violentos o asesinos. Laurta considera que desde la mirada cultural actual, existe una mayor aceptabilidad al sufrimiento masculino y por eso es fundamental apelar a la “reflexión social”.

Lejos de identificarse con una postura machista o patriarcal (en la cual el varón busca imponer su poder en todos los planos de la vida anteponiendo sus intereses por encima de los de la mujer), el uruguayo destaca que en realidad los hombres de hoy carecen de una red de contención destinada a abordar sus inquietudes y necesidades en los casos de maltrato.

Agrega que ellos, además, pesan con una gran presión social. Por un lado, dice, quedan confinados a los trabajos más duros y precarios -desde la construcción hasta la minería- y son mayoría entre las tasas de suicidios y homicidios a consecuencia de la inseguridad. 

Laurta no quiere “sacar de eje” los planteos actuales relativos a la violencia de género. De hecho, es consciente de que esta problemática dentro de las familias es principalmente ejercida por parte del varón hacia la mujer. Lo que busca, más bien, es que los varones estén incluidos en los debates sociales relacionados a las cuestiones de género. 

Pero rescata que si bien ellos son minoría entre las víctimas de maltrato, cuando aparecen los casos directamente no son abordados. De este modo, el varón que es víctima de violencia no cuenta con una red de protección que lo ayude a salir de su padecimiento. En base a este fundamento, los hombres no tienen una red social de apoyo que los contenga frente a diferentes injusticias que afectan su salud e integridad física, psicológica y emocional. 

“Queremos concientizar en este sentido. La sociedad no ve tan mal cuando, por ejemplo, un hombre queda desvalido y es maltratado por su pareja”, plantea Laurta y explica que la mirada actual en relación con las temáticas que involucran a ambos géneros son analizadas y presentadas a las actuales generaciones desde una “teoría de la desechabilidad masculina”.

Desde esta perspectiva, asegura, el sufrimiento de los hombres es minimizado. 

Esta desventaja, destaca Laurta, se repite en el plano judicial. “Existen lugares, donde dan subsidios a las mujeres para emitir denuncias falsas sobre violencia de género. Esto no sólo afecta a los varones que terminan en la cárcel alejados de sus hijos, sino que hace colapsar el sistema de Justicia afectando directamente a las mujeres que sí están atravesando situaciones graves de violencia”, desliza el titular de Varones Unidos, quien considera que “existe una nube de ideas y preceptos que sostienen que el hombre es genéticamente violento y que es el causante de todos los males de la sociedad”. 

Desde su perspectiva, es necesario que las denuncias por violencia de género sean recibidas con pruebas que las avalen. De este modo, “se dejarían de lado ciertos abusos”, dice. 

También pone el foco en las trabas a las que ellos están expuestos cuando, luego de una separación, les es negado el contacto con sus hijos. 

En este sentido, cita el concepto de alienación parental, proceso de manipulación perpetrado sobre niños y niñas a favor de uno u otro progenitor. “Cuando un padre no puede ver a su hijo o hija y desde el lado de la familia materna hacen todo lo posible para entorpecer el vínculo, muchas veces la defensa en este sentido es casi nula para los hombres”, denuncia Laurta.

Entre las inquietudes que expresan los grupos de varones que luchan por hacer valer sus derechos, también aparecen disidencias respecto de la temática de género. Aseguran, por ejemplo, que la problemática de la violencia no tiene que ver con si se es hombre o mujer, sino más bien “con quién es el que busca imponer el poder dentro de la pareja”. 

Y si bien entre los argumentos aparece que hombres y mujeres tienen iguales derechos y por lo tanto gozan de las mismas libertades, existen diferencias biológicas intrínsecas al ser humano que hacen que hombres y mujeres “tengan actitudes y reacciones distintas”. Por eso, destaca, ambos sexos son más bien complementarios.

Laurta agrega que para lograr un adecuado consenso social es fundamental que los varones no sean dejados de lado y que sus preocupaciones e inquietudes sean escuchadas. Desde su perspectiva, para erradicar la violencia de género es fundamental abrir instancias de diálogo dentro de las familias y lograr que exista un discurso más inclusivo, que no deje en desventaja al varón ni a la mujer. 

 

Humberto López, psicólogo especializado en psicología social: “No me parece que el hombre esté en desventaja”

“Considero que es fundamental que se visibilicen problemáticas tan graves como los femicidios y la violencia del hombre hacia la mujer. Considero que la prioridad desde el punto de vista social es ésa. Es verdad que el tema de la violencia de género está asociada a una cuestión de poder dentro de la pareja, pero no hay que olvidar que ese poder en su gran mayoría es aplicado por parte del hombre, que busca sostenerlo a cualquier precio. Justamente, cuando aparece lo que se denomina violencia cruzada (ejercida por ambos miembros de la pareja) el varón es el que busca imponer su fuerza física o económica, adueñándose de la situación". 

“No me parece que el hombre esté en desventaja o asimetría respecto de la mujer, como para generar organismos que los defiendan. Esto, de ningún modo implica desconocer sus derechos, sino más bien, abordar la problemática desde una perspectiva más integral.”