Mirador Martes, 14 de julio de 2015 | Edición impresa

Minería: definamos qué es un debate serio

 

Diana Chiani - Jefe de sección Economía - dchiani@losandes.com.ar

 

Con una inminente decisión de la Corte Suprema sobre la constitucionalidad o no de la ley 7722 que impide utilizar cianuro en las explotaciones mineras, el debate por la minería vuelve a estar latente.

En la reciente campaña, los partidos dominantes de Mendoza -PJ y UCR-  pidieron para la minería un “debate serio, respetando el agua” así como a la mencionada ley. En este contexto, se muestran a favor de este tipo de explotaciones basadas en los “puestos de trabajo” que la actividad podría generar. 

Es evidente que la población no consigue confiar en los “controles rigurosos” que los diversos funcionarios prometen para el rubro. Tal vez ayude a esto que otras actividades industriales, incluida la vitivinicultura, hayan sido descubiertas in fraganti tirando sus desperdicios en el río.

Eso, por no mencionar el antecedente de la brasileña Vale, que dejó el proyecto “patas para arriba” cuando extraer potasio desde Malargüe dejó de ser rentable. 

Los hasta hace poco candidatos provinciales evitaron explayarse sobre el tema. Tal vez tenían fresca la contradicción entre el candidato y el gobernador Francisco Pérez respecto del proyecto San Jorge, en Uspallata.

Las propuestas en torno de la minería sólo giran entre promesas de debate y la importancia del control pero sin aportes concretos sobre su posible instrumentación. En este contexto, la candidata del Frente de los Trabajadores de Izquierda (FIT), Noelia Barbeito, planteó algo que, desde mi punto de vista, serviría para alivianar sospechas sobre una actividad que mueve fortunas.

Entre otros puntos, Barbeito proponía que las universidades estatales y el Estado provincial realizaran a conciencia un relevamiento sobre los recursos naturales de nuestra cordillera para, recién después, decidir qué es lo que se puede explotar, qué conviene y en función de qué objetivos de largo plazo. Estos recursos quedarían “en manos de los trabajadores”. 

Creo que las universidades  pueden ser una punta para plantear un debate serio sobre la minería. Personalmente espero que la Corte no declare inconstitucional la ley 7722 pero, mientras se sigue discutiendo “seriamente” y los políticos apoyan la llegada de este tipo de inversiones, tal vez sería interesante incorporar al debate las regalías del 3% -estipulada por la ley de Inversiones Mineras 24196 de 1993- a la que Mendoza adhirió en su momento y que nadie ha planteado en desadherir más allá de que, según una fuente legislativa, esto es posible y un modo de replantear la actividad a futuro. 

Por qué no pensar, entonces, en regalías que verdaderamente dejen riqueza a Mendoza y no mendigar -como se hizo hasta ahora- sólo un 1,5% más y mostrarlo como gran conquista. Por qué no garantizar que los recursos del suelo generen real riqueza para la provincia. Por qué no dar muestras de que el Estado -vía ente autárquico, mixto o académico- puede realmente garantizar que no se contaminen los recursos naturales.

Yo no sé en qué pensaron el gobernador electo, Alfredo Cornejo, y Adolfo Bermejo (a quien también nombro por representar a la segunda fuerza política de Mendoza) cuando hablaron de la necesidad de un debate serio sobre la minería, pero desde mi punto de vista estos temas deberían estar presentes.