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Mascherano, héroe nacional

La actuación superlativa del volante central frente a Holanda le valió ser considerado poco menos que un prócer. Su nombre fue el más mencionado en la web.

Redacción LA

La historia de amor entre los argentinos y Javier Mascherano se convirtió en pasión desenfrenada desde la noche del miércoles, cuando el “Jefecito” pasó a ser “Jefe” y entró en la leyenda del fútbol albiceleste con una actuación consagratoria para llevar a su equipo a la final del Mundial.

Sin la cinta de capitán que cedió a la estrella Lionel Messi en 2011 por pedido de Alejandro Sabella, “Masche” fue un gladiador incansable que luchó cada pelota como si fuera la última y contagió con su temple a sus compañeros en la épica semifinal ante Holanda en el Arena Corinthians de San Pablo.

“Hoy te comés el mundo. Hoy te convertís en un héroe. ¡Dale, eh!”, le dijo el volante a Sergio Romero en el momento previo de la tanda de penales que definió el pase a la final del domingo y en la que el arquero contuvo dos disparos, según pudo verse en un video.

La frase entrará en la leyenda mundialista y encarna como ninguna otra cosa el liderazgo y la convicción de un jugador tan importante para su equipo que llevó una vez a Diego Maradona a decir que Argentina era “Mascherano más diez”, colocando por debajo al propio Messi.
Antes de los penales, durante los 120’ de partido, Mascherano cumplió una de las mejores actuaciones de su carrera, con acciones notables, incluyendo una salvada providencial a los 90’ frente a un tiro de Robben dentro del área chica que tenía destino de gol.

“Hoy demostramos cómo teníamos que jugar una semifinal del mundo. Lo hemos jugado con corazón, con alma, pero con una inteligencia táctica impresionante”, afirmó luego del triunfo.

Oportunidad única

Con más de 100 partidos con la camiseta nacional y presente en las traumáticas eliminaciones en cuartos de final de Alemania-2006 y Sudáfrica-2010, el volante ya había advertido antes del partido con Holanda que Argentina tenía “una oportunidad única” que no podía “dejar escapar”.

“Era lo que pretendíamos, estar a la altura. Después el destino decidiría dónde nos ponía. Nos puso en la final del mundo”, explicó.
A los 30 años, y tras la que fue quizás su temporada más baja en su club Barcelona, era una incógnita saber cómo respondería de regreso a su puesto de volante central en el que no juega durante el resto del año, luego de que Guardiola lo “reinventara” como zaguero central.

Sin embargo, partido tras partido, su entrega, orden táctico, capacidad de relevos y constancia volvieron a revelarse fundamentales en un equipo al que se le criticaba ser “Messidependiente” y que terminó llegando a la final de Brasil 2014 gracias al sacrificio del grupo y la sabiduría táctica de Sabella

“De Mascherano aprendés hasta en el momento de comer”, dijo Lucas Biglia, que en los últimos dos partidos se convirtió en la rueda de auxilio que “Masche” necesitaba en el mediocampo para una batalla que hasta ahí llevaba adelante en inferioridad numérica por la decisión inicial de jugar con un equipo ofensivo.

Una herida cerrada 

Apodado el “Jefecito” por su fuerte carácter desde temprana edad, comenzó su carrera en River Plate, donde fue campeón en el Clausura 2004 de la mano de Astrada, su ejemplo y el DT que lo afianzó como titular.

Cuando pasó al Corinthians de Brasil en 2005 con Carlos Tévez, también se coronó. 

Tras seis meses de transición en la liga inglesa en el West Ham inglés fue contratado por el Liverpool y rápidamente se convirtió en el preferido del técnico español Rafael Benítez.

Los rumores de traspaso se multiplicaban al final de cada temporada y el “Jefecito” fue adquirido finalmente en 2010 por Barcelona, donde Guardiola lo retrasó a la zaga central.

Otra vez adorado por el entrenador y querido por los simpatizantes, terminó ganando nueve títulos con el Barça, entre ellos dos Ligas de España, una Copa del Rey, una Liga de Campeones europea y un Mundial de Clubes.

Si a nivel de clubes Mascherano lo ha ganado todo, la camiseta albiceleste era una historia de amor agridulce, en la que todavía esperaba una gran consagración como la que ha logrado en Brasil 2014, más allá de lo que ocurra el domingo en el Maracaná ante Alemania.

Debutó en julio de 2003 en un empate 2-2 con Uruguay en un amistoso en La Plata y éxitos no le faltan, ya que conquistó las medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y Pekín 2008, este último ya como uno de los tres refuerzos mayores de 23 años permitidos.

Ahora, tiene la gran oportunidad de alcanzar la gloria. “No nos podemos conformar. Vamos a jugar el partido más importante de nuestra carrera”, ya advirtió apenas terminado el partido con Holanda.

La web dice de él...

“Lo mandás a negociar con los fondos buitres y te trae el vuelto”.
“Sube al colectivo y las embarazadas le dan el asiento”.
“Depositó dólares y recibió dólares”.
“No te recupera las Malvinas, te conquista Inglaterra”.
“No hace flexiones de brazos, empuja la Tierra”.
“Va a San Fermín y corre él a los toros”.
“Deja embarazado a Nicolás Cabré y lo abandona”.
“Si la mujer le dice ‘Hacé lo que quieras’, el hace lo que quiere”.
“No aprendió a andar en bici, la bici aprendió a llevar a Mascherano”.
“Muerde a Luis Suárez y no lo sancionan”.
“Le roban el celular en Fuerte Apache y después lo recupera”.
“Puede hacer fuego frotando dos cubos de hielo”.
“Cuando en el Chapulín colorado preguntan QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS aparece Mascherano”.
“Cuando canta, los brasileños le dicen lo que sienten”.
“No usa reloj. Él decide qué hora es”.
“No mató a Pablo Escobar porque le dio pena”.
“A él la tapita de la gaseosa no le dice ‘seguí participando’”.
“Hace que Wanda regrese con Maxi”.
“Hace que el Diego diga una oración de corrido sin trabarse”.
“Estornuda sin cerrar los ojos”.
“Puede ver la diferencia entre todos los asiáticos”.
“El cuco antes de dormir se fija abajo de la cama si no está Mascherano”.
“Dios madruga para que Mascherano lo ayude a él”.
“Le hace un piquete al ojo de Sauron”.
“Cuando Jesús iba a multiplicar los panes, apareció Mascherano y dijo : ‘Tranquilos muchachos, traje facturas’”.
“Hace que Anamá Ferreira hable bien español”. 
“Dijo a los dinosaurios que se extinguieran”. 


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