• Sábado, 11 de febrero de 2017
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Legalización de la marihuana: el eterno debate pendiente

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anticipó su postura en contra, pero abrió la puerta a la discusión en el Congreso. Qué dicen los legisladores.

Juan José Domínguez - Corresponsalía Buenos Aires

La despenalización de la marihuana para tenencia y consumo personal volvió esta semana a figurar entre las principales noticias de la semana, luego de una recomendación de Naciones Unidas al Gobierno argentino, pero la posibilidad de debatir un proyecto de ley en el Congreso es aún remota.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le abrió la puerta a la discusión parlamentaria, pero anticipó su postura en contra, al señalar que si se legalizara la marihuana se alentaría “a que otros vendan”, lo que a su criterio es una “contradicción”, porque el Gobierno se fijó como objetivo combatir el narcotráfico.

“Siempre estamos abiertos a la discusión, como discutimos el cannabis medicinal y salió una media sanción en el Congreso (Diputados), pero hay que pensar todo lo que pasa con la droga y no solamente desde una perspectiva cool, sino con los problemas sociales que tenemos en nuestros país”, dijo.

La funcionaria formuló estas declaraciones luego de que una misión de la ONU difundiera un informe sobre la acción del gobierno de Cambiemos frente al tráfico y consumo de estupefacientes y le sugirió modificar la ley de drogas para despenalizar la tenencia para consumo.

La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) recomendó adaptar la normativa al fallo Arriola de 2009, cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió la inconstitucionalidad de aplicar una pena a la tenencia de drogas para consumo personal.

En la misma vereda de Bullrich, pero con una visión totalmente opuesta, el diputado del PRO Daniel Lipovetzky afirmó a Los Andes que él y muchos diputados y senadores están a favor de la despenalización. “Una cosa es la lucha contra el narcotráfico y otra, la despenalización para el consumo. Pero quizá la ministra tenga más información para opinar como opina”, aseveró.

Lipovetzky es uno de los diputados de Cambiemos más liberales: además de apoyar la despenalización del consumo y tenencia de marihuana, también está abiertamente a favor de la legalización del aborto.

Otros diputados del oficialismo de perfil liberal son los macristas Sergio Wisky, Marcelo Wechsler y Samanta Acerenza, las radicales Karina Banfi y Brenda Austin, y José Luis Patiño, que justamente proviene de Unión por la Libertad, el partido de Patricia Bullrich.

En la oposición, la diputada correntina Araceli Ferreyra, del bloque Peronismo para la Victoria, afirmó que el primer paso hacia la despenalización será lograr que el Senado convierta en ley a partir de marzo la legalización del uso de cannabis con fines medicinales, que ya tiene media sanción de Diputados.

Ferreyra afirmó que “las políticas punitivistas fracasaron en el mundo” y que “en Colombia han cambiado los paradigmas porque no sirvieron para bajar la superficie sembrada ni el peso del narcotráfico”.

“Estas políticas de prohibición sólo sirven para perseguir a los perejiles y dibujar estadísticas. Es mucho más peligroso conducir alcoholizado, como hizo la ministra, que fumarse un porro en una plaza pública”, lanzó la diputada. También sostuvo que “no está demostrado que la marihuana genere adicción”.

Sin embargo, Ferreyra admitió: “Si durante nuestro gobierno (de Cristina Kirchner) no pudimos sacar la despenalización del consumo, va a ser mucho más difícil con un gobierno de tinte conservador”.

Pese a que Bullrich admitió la posibilidad de un debate y a la insistencia de algunos diputados, el jefe de la Sedronar, Roberto Moro, fue mucho más explícito sobre la visión del gobierno de Mauricio Macri sobre la marihuana: “No está en nuestra agenda llevar adelante un proyecto de ley para la despenalización de la tenencia de drogas para el consumo personal porque nos encontramos con problemas mucho más graves”, afirmó.

La posibilidad de iniciar el debate parlamentario es complicada por varios aspectos: uno de ellos es que ya ha sido peliaguda la discusión sobre la despenalización del cannabis para usos medicinales y otro, que este año es electoral y la actividad parlamentaria se reduce, tradicionalmente, a la mitad. Sólo habrá lugar para la discusión de aquellas iniciativas que envíe el Poder Ejecutivo, o bien, las que impulse la oposición unida.

Como la despenalización del consumo y la tenencia de marihuana divide a la sociedad -al igual que la legalización del aborto-, también divide a los espacios políticos. No hay posturas unificadas en ningún bloque parlamentario, ni en el Frente para la Victoria-PJ, ni en el massismo, ni en Cambiemos.