• Sábado, 14 de febrero de 2015
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Joaquín de Grazia: “Los argentinos vamos a comer más carne de pollo que vacuna”

Su empresa, Granja Tres Arroyos, es líder de la industria avícola, actualmente tiene 18% del mercado total. Es también uno de los principales compradores de maíz del país, alcanzando unas 500.000 toneladas anuales.

Sergio Persoglia - Especial para Los Andes

¿Cómo está impactando la recesión en la industria avícola?


Mire, en situaciones como ésta no podemos paralizarnos. Tenemos que seguir trabajando. Los empresarios tenemos que seguir adelante. La sociedad espera que se generen fuentes de trabajo y a ese objetivo tenemos que apuntar.


-¿A qué empresas admira dentro de la cadena agroindustria?


-A compañías como Arcor o Molinos, que son las que uno ve como referencia en la búsqueda de la excelencia, a través de la calidad de sus productos. Este punto tiene que ser el “driver” del desarrollo de una empresa. La calidad siempre paga.


-¿Cómo cree que va a seguir evolucionando el consumo de pollo en el país?


-En algún momento, no muy lejano, los argentinos vamos a comer más carne de pollo que de carne vacuna. A inicios de los ‘60, cuando mi papá pelaba pollos, se consideraba que los argentinos comían 100 kilos por año y por habitante de carne vacuna y tres de pollo. Hoy estamos en 58 de carne vacuna y 45 de aviar. Es mucho más barato producir el pollo y también es más barato para el consumidor. 


-¿Cuándo le parece que podría darse ese “triunfo del pollo”?


-Yo creo que de aquí a no más de 15 años. Salvo Argentina y Uruguay, no hay países en el mundo que coman más carne vacuna que de pollo.


-Con 45 kilos por habitante y por año, ¿no está en un límite el consumo de carne aviar?


-En EEUU, cuando se llegó en los ‘70 a 20 kilos por habitante por año, apareció el pollo trozado y le agregó otros 10 kilos al consumo. Después vinieron los alimentos hechos con pollo procesado, que sumaron 10 más. Ahora, con las comidas preparadas se incorporaron 10 kilos adicionales, para redondear 50. Aquí hay mucho camino por recorrer.


- ¿La suya no será una visión parcial?


-Todo esto lo digo sin tener la camiseta puesta. Argentina es un país carnívoro: consume 120 kilos de proteína animal por habitante por año, sumando carne vacuna, aviar, porcina y algo de ovina. La mayoría de eso va a ser pollo. Hoy, la relación de precios entre el asado y el pollo es de 3 a 1. El asado vale $ 60 el kilo y el pollo $ 20, redondeando. Cuando yo era chico, el kilo de pollo valía como un kilo de lomo. Esta caída de precios es internacional.


-¿A qué se debe esa mayor competitividad?


-La clave es la incorporación de genética y tecnología a toda la cadena de producción avícola. El pollo es un animalito que transforma los granos en carne en forma cada vez más eficiente. 


-¿Cuánto favorecieron las retenciones sobre los granos, particularmente al maíz, a la industria avícola en estos años?


-Yo tengo estudios que demuestran que las retenciones nos bajan los costos 9%, pero cuando exportamos nosotros también pagamos retenciones, del 5%, y los reintegros que nos hacían bajaron a la mitad. Conclusión: las retenciones no fueron determinantes de nuestro crecimiento. 


-¿Cómo sigue el sector avícola hacia adelante?


-En 2002 nos planteamos crecer 10% anual entre 2003 y 2010. Y lo sobre cumplimos. 

Veníamos de años muy malos. Ahora tenemos objetivos a 2020, pero más austeros, porque la base ya es otra.

 

Buen año para el negocio avícola

La producción de huevos mostró un franco crecimiento en 2014, según datos publicados por la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia).


“En el comparado interanual 2014 cerró con una producción de 11.770.000.000 unidades, contra 10.900.000.000 en 2013, un consumo de 256 huevos per cápita contra 244 en 2013, inversiones por $ 1.200 millones, versus $ 1.000 millones en el año anterior, en tanto que las exportaciones estimadas cerrarán el año en el orden de los 57 millones de dólares, sumando huevo cáscara, ovoproductos y carne de gallina contra 50 millones de dólares en 2013, arrojando un crecimiento del 14%”, indica un reporte de la entidad.


Los datos surgen del relevamiento periódico que realiza la Cámara Argentina de Productores Avícolas y marcan una tendencia positiva a lo largo de la última década. 


“El huevo es uno de los alimentos más completos desde el punto de vista nutricional; se produce a lo largo y ancho de todo el país; contribuye fuertemente a la generación de mano de obra local y cubre las necesidades de alimentación de las familias argentinas, cuidando la economía doméstica por su bajo precio de mercado. Este año se produjo más y los productores al ser más eficientes absorbieron los aumentos de costo”, explicó Javier Prida, presidente de la entidad, en un comunicado de prensa.


En un plano más estratégico, señaló: “La industria avícola argentina enfrenta una serie de desafíos en un contexto de fuerte competencia internacional, pero se ha sabido posicionar en estos últimos diez años como un jugador fuerte en el concierto de naciones de la mano de distintas herramientas financieras y de promoción al sector. Hoy, sin embargo, tenemos el desafío de incluir en ese proceso de expansión a los productores medianos y pequeños”.


En la mesa, además del huevo que comúnmente se consume en sus distintas formas de cocción (hervido, frito, revuelto, poché), este alimento se encuentra presente en productos de panadería, galletitas, postres y alimentos congelados, y se expande como colación entre comidas, dando batalla saludable a yogures, barras de cereales y frutas.


“El huevo es una fuente de proteínas de alta calidad, rico en aminoácidos, calcio, sodio, iodo, selenio, colina y vitaminas A, B, D y E, y es reconocido por los nutricionistas como una completísima ‘píldora’ de vitaminas, saciador del hambre y es un cóctel mineral que contiene todo lo necesario para una dieta saludable en sólo 75 calorías”, justificó el presidente de Capia.