Sociedad Viernes, 21 de abril de 2017 | Edición impresa

Intentan salvar de la demolición a una de las bodegas más antiguas de Mendoza

Está en Carrodilla, data de 1890 y Vialidad fue autorizada por la Justicia a expropiarla para construir la ruta que unirá el Corredor con la calle Paso. Sus dueños dicen que será un “daño irreparable”. Intervienen desde Patrimonio.

Por Priscila Mateos - pmateos@losandes.com.ar

Luego de un fallo de la Justicia que lo avala, Vialidad Provincial expropiará casi el 60% del terreno de una histórica bodega de Carrodilla, denominada Dos Familias, con el objetivo de derrumbarla para construir una ruta que unirá el Corredor del Oeste con la calle Paso y el Acceso Sur.

La resolución del litigio, que comenzó en 1976, despertó el reclamo de los dueños y desde el mismo Gobierno decidieron intervenir para buscar una solución satisfactoria a ambas partes.

Así, Marcelo Nardechia, titular de la Dirección de Patrimonio Cultural y Museos, adelantó que hoy se reunirá con personal de Vialidad y luego hará lo propio con los dueños de la bodega. “A partir de las actuaciones concretas y los documentos, vamos a tratar de trabajar en un plan B, porque está clarísimo que nuestro trabajo es proteger el patrimonio”, detalló el funcionario, aunque reconoció que “las cuestiones legales son preponderantes” y que no cuentan con herramientas jurídicas para cambiar lo resuelto por la Justicia. O sea, tratará de mediar a pesar del fallo.

Consciente de las limitaciones, el funcionario lamentó que “en el momento en que se podría haber hecho una ley o un decreto para declararla patrimonio, no se hizo”. Es que, en marzo de 2010 el Consejo Provincial del Patrimonio Cultural, luego de estudiar el caso durantes 3 años, resolvió “avalar el pedido de declaratoria como Bien Patrimonial de la Provincia” al histórico edificio, cuya parte más antigua data de 1890.

 

 

En el mismo documento, el Consejo señala que “se han comprobado sus valores arquitectónicos y tecnológicos, sus valores históricos y ambientales que merecen la inclusión”. Sin embargo, en 7 años nunca se avanzó con la declaración patrimonial.

Cabe aclarar que previamente la Municipalidad de Luján había declarado como Patrimonio Cultural el establecimiento por ordenanza 3490, en 2004, aunque eso no evita la demolición. 

Milo Colombi, uno de los propietarios de la bodega junto a la familia Valverde, aseguró que fueron presentados “dos o tres proyectos alternativos para que se pueda hacer la ruta y mantener este bien patrimonial. Caben perfectamente los dos”. No obstante la Justicia los descartó. 

Al respecto, Oscar Sandes, administrador general de Vialidad, remarcó que esa decisión se basó “en que debe primar el bien común y garantizar la seguridad vial de las personas”.

La obra irá desde Ugarte hasta el Acceso Sur, tendrá dos carriles y un bulevar de unos 70 metros de ancho, donde está previsto que funcione un espacio verde. Sobre esto, Sandes mamifestó  que están “trabajando con el intendente (Omar) De Marchi para mejorar ese nudo que hoy es un desastre”. Desde el municipio nadie quiso brindar declaraciones.

La bodega

A mediados del siglo XIX la familia Solanilla-Estrella instalaba un molino de trigo en una hijuela de la propiedad, ubicada en Coronel Rodríguez 7830.

“La rueda de piedra que está ahí es la que funcionaba en el molino, tiene 160 años. Además, ellos fueron los que trajeron la Virgen de la Carrodilla”, precisó Colombi.

La enorme mole está situada junto a un antiguo galpón de adobe que hasta ahora funcionó como depósito de la bodega y que, de prosperar lo resuelto por la justicia, será demolido. La edificación data de 1890 y tiene en su interior un sistema hidráulico que abastecía de electricidad al lugar.

Además, están los lagares originales.

 

 

Sandes aseguró que su intención es “recuperar el molino y ponerlo en valor, darle un lugar destacado en el bulevar para que los vecinos lo disfruten, porque donde está ahora no le sirve a nadie”. Inclusive, precisó que Vialidad les propuso a los dueños mover el sistema para colocarlo en la parte principal de la bodega, que aún está en funcionamiento. “Más allá del molino lo otro es un montón de adobe. Está lleno de galpones así en la provincia, debe haber como 3 mil”, agregó.

El sector que aún funciona tiene dos construcciones: una mixta de 1920 y una reciente, de 2004. “La bodega va a seguir funcionando, no pongo en juicio a las 14 familias que viven de ella”, aclaró Colombi. De todas maneras, aceptó que la expropiación (que será el 5 de mayo) le va a quitar funcionalidad.

El propietario catalogó como “un daño irreparable” que se vaya a demoler ese sector del establecimiento. Pero Sandes consideró que los dueños no tienen un interés real por el patrimonio histórico y cultural, sino que “se trata de una especulación para sumarle valor a la propiedad y así se deba pagar más por la expropiación”.

 

Los vecinos avalan que sea demolida

Tras años de abandono de los sectores más antiguos de la bodega, quienes viven en la zona se muestran contentos por la resolución de la Justicia. Mirta Tello (71) vive enfrente y reconoce que “se sienten olores fortísimos y salen ratas y pericotes” del lugar, por lo que “está bien que tiren la esquina vieja y por fin se haga la obra de Vialidad”.

Andrea Álvarez (42) vive hace 14 años sobre calle Colombia, donde hoy está la entrada a la bodega. “Tiran todos los desechos a las acequias, no se puede estar por el olor y las moscas. Además, hacen fiestas hasta cualquier hora y no nos dejan dormir. Hay vecinos que ya han discutido con los dueños. También estacionan los camiones en la calle y no podemos sacar los autos para ir a buscar a los chicos a la escuela”, explicó angustiada.

Silvia Sarmiento (71) agregó que “le da mal aspecto a la zona y queremos que terminen el Corredor ya”. 
Sobre los residuos, Colombi negó que los arrojen a los cauces, y manifestó que solo “hemos hecho tres fiestas, como mucho”.