Sociedad Martes, 8 de diciembre de 2015 | Edición impresa

Paleontólogas argentinas dataron la edad exacta de los “abuelos” de los dinosaurios

Dos investigadoras, una de la UNCuyo y otra de la UBA, junto a un equipo brasileño y uno norteamericano lograron el hallazgo con impacto mundial. Están más conectados de lo que se creía.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Un grupo de científicos de Argentina, Estados Unidos y Brasil lograron determinar la edad absoluta de los “abuelos” de los dinosaurios. Esto es, establecieron con precisión que el tiempo transcurrido entre la aparición de los primeros dinosaurios y sus “precursores” (los dinosauromorfos) fue mucho más corto, casi la mitad, de lo que se creía hasta ahora.

De esta manera, los investigadores (entre los que están científicos del Conicet de Mendoza) pudieron por primera vez datar el origen y diversificación de los dinosaurios, que habría sido un evento evolutivo relativamente rápido, de unos 10 millones de años.

Vale destacar que este importante descubrimiento se realizó estudiando rocas del Triásico ubicadas en el Parque Nacional Talampaya de La Rioja donde se realizaron los estudios, pero también es válido para aquellas formaciones similares ubicadas en otras partes del mundo, correspondientes al mismo periodo jurásico.

“Es uno de esos trabajos que va a impactar a nivel mundial y que debe ser entendido como un patrimonio de la ciencia argentina. Aunque pareciera que es algo local, es muy importante en el contexto de la búsqueda del primer dinosaurio. Va a disparar un eje con lo cual comparar las edades de los fósiles que se hallen en el futuro. Es la guía que otros investigadores van a utilizar para datar sus hallazgos”, explicó a Los Andes Adriana Mancuso, paleontóloga del Ianigla, docente de la UNCuyo y mendocina por adopción, quien formó parte del equipo investigador. 

 

 

Hallazgo inesperado

Además de Mancuso también participó del hallazgo otra argentina, Claudia Marsicano, del Instituto Idean del Conicet y docente de la UBA. Ellas y sus colegas de otros países utilizaron mediciones de isótopos radiactivos para datar los cristales de circón (un mineral) que se encuentran en los sedimentos de la Formación Chañares en el Parque Talampaya.

El equipo determinó que los fósiles encontrados allí tienen entre 234 y 236 millones de años, es decir, que corresponden al Triásico Tardío.

Esto es, son 5 a 10 millones de años más jóvenes que la estimación que tradicionalmente se realizaba comparando estos fósiles de vertebrados (muy típicos en Chañares) con otros similares del antiguo bloque continental denominado Gondwana (de donde se separaron Sudamérica, África, Australia y la Antártida).

“Descubrir que estos precursores de los dinosaurios eran geológicamente mucho más jóvenes de lo que antes se pensaba es totalmente inesperado, ya que siempre se sostuvo que el tiempo transcurrido entre el origen y la primera diversificación de los dinosaurios, era mucho mayor”, especificó Mancuso. “Esto es a su vez una alerta que nos muestra que la naturaleza actúa como quiere y no como los científicos esperábamos que lo hiciera”, añadió.

Vale decir que durante la primera etapa del Triásico, los ancestros de los dinosaurios convivían con otros grupos, tales como antiguos familiares de los cocodrilos y los sinápsidos (ancestros de los mamíferos), a quienes -con una etapa intermedia- posteriormente dominaron.

Esta investigación fue publicada recientemente en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences de Estados Unidos. Sus autores, además de Marsicano y Mancuso, son Roland Mundil (Berkeley Geochronology Center de EEUU) y Farid Chemale (Universidad de Brasilia).

Datación exacta

“Entre las formaciones geológicas que contienen fósiles del Triásico, Chañares es un clásico. Contiene una variedad de especímenes fósiles completos de los primeros dinosauromorfos, que son esencialmente los tíos y primos de los dinosaurios”, comentan los investigadores en su trabajo.

Hoy, el paisaje allí es semiárido, pero cuando los dinosauromorfos vagaban era más cálido y húmedo. “En ese momento la Tierra estaba en un periodo de invernadero, extremadamente caliente sin casquetes polares y con altos niveles de dióxido de carbono en la atmósfera”, agregan.

El equipo internacional de científicos recogió dos muestras de rocas de la Formación Chañares: una en la base del nivel en el que se preservan los fósiles y otra cerca de la parte superior. Esto porque toda la columna Triásica del área contiene niveles intercalados de cenizas volcánicas, que se pueden datar con gran precisión permitiendo darles un marco temporal exacto. 

“La datación radioisotópica revela que la muestra tomada en la base de la formación es no mayor a 236 millones de años y que la capa superior es no más de 235 millones de años, con la posibilidad de ser tan jóvenes como 234 millones de años. Esto demuestra que el tiempo transcurrido entre la aparición de los ancestros de los dinosaurios (dinosauromorfos) y el origen del grupo es casi la mitad de lo que se pensaba”, concluyeron los paleontólogos.

“La colaboración internacional nos permitió acceder a tecnologías para datar estas rocas con gran precisión y así obtener por primera vez la datación exacta de las rocas de Chañares y sus fósiles”, añadió Mancuso.

A raíz de este descubrimiento, se comenzarán a cuestionar una amplia variedad de otras formaciones portadoras de fósiles de todo el mundo y en particular de Gondwana, las cuales se consideraban del Triásico Medio y no del Triásico Tardío como ocurre con la Formación Chañares, consideran los investigadores.

Por ejemplo, la nueva edad Triásico Tardío que se le ha dado con este resultado a la Formación Chañares puede ser extrapolada para la Formación Santa María en el sur de Brasil, la cual comparte varias especies de fósiles de vertebrados con la del Parque Talampaya.

Esto también sería válido para la secuencia de Karoo que recorre Sudáfrica, Zambia y Tanzania en África. Hasta el momento, ninguna de estas formaciones de roca, y por lo tanto los fósiles que contienen, han podido ser datadas.

En el mapa mundial de la paleontología

En cuanto al lugar del hallazgo, vale decir que la Formación Chañares se ubica en la actual provincia de La Rioja y es una unidad geológica de aproximadamente 75 metros de espesor, la cual fue formada por sedimentos depositados por ríos, arroyos y lagos durante el Triásico. Además, contiene una variedad de especímenes fósiles completos de los primeros dinosauromorfos.

“Argentina está en el mundo -paleontológicamente hablando- gracias a esa cuenca”, explicó Adriana Mancuso. En nuestro país, la Cuenca Ischigualasto-Villa Unión contiene la Formación Chañares, que revela una condición única ya que permite observar con claridad qué roca está encima de otra y contiene varias capas de ceniza volcánica.

“Este lugar, además de haber tenido un alta tasa de depositación de sedimentos, tuvo un suelo con el pH y otras condiciones que permitieron que los huesos se fosilizaran”, informó la paleontóloga. “Para ver la evolución temprana de los dinosaurios es el mejor lugar del mundo”, aseguró.

En el mapa mundial de la paleontología

En cuanto al lugar del hallazgo, vale decir que la Formación Chañares se ubica en la actual provincia de La Rioja y es una unidad geológica de aproximadamente 75 metros de espesor, la cual fue formada por sedimentos depositados por ríos, arroyos y lagos durante el Triásico. Además, contiene una variedad de especímenes fósiles completos de los primeros dinosauromorfos.

“Argentina está en el mundo -paleontológicamente hablando- gracias a esa cuenca”, explicó Adriana Mancuso. En nuestro país, la Cuenca Ischigualasto-Villa Unión contiene la Formación Chañares, que revela una condición única ya que permite observar con claridad qué roca está encima de otra y contiene varias capas de ceniza volcánica.

“Este lugar, además de haber tenido un alta tasa de depositación de sedimentos, tuvo un suelo con el pH y otras condiciones que permitieron que los huesos se fosilizaran”, informó la paleontóloga. “Para ver la evolución temprana de los dinosaurios es el mejor lugar del mundo”, aseguró.

En detalle

El financiamiento para este estudio fue proporcionado por la Fundación Ann and Gordon Getty (Estados Unidos), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet, Argentina), la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica (MINCyT, Argentina), la Universidad de Buenos Aires (Argentina), la Universidad de Utah (Estados Unidos) y el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico, Brasil).

El trabajo de campo se llevó a cabo en el Parque Nacional Talampaya en el marco de los permisos emitidos por la Administración de Parques Nacionales y la Provincia de La Rioja.