Hallan en la calle a una pumita criada como mascota

‘Liz’ tiene 2 años. Se escapó de la casa de su ‘dueño’, en Tupungato. Por su crianza doméstica parece más una “gatita”, por lo que no podrá ser reinsertada en su habitat.

Hallan en la calle a una pumita criada como mascota
Hallan en la calle a una pumita criada como mascota

Como un verdadero gatito. Así se les presentó el lunes al anochecer Liz, una puma de 2 años de edad, a los asombrados vecinos de la calle Secundino Gómez, en el centro de Tupungato.

Andaba jugando y saltando por los jardines de la cuadra y hasta ofrecía mimosa su suave piel para quien quisiera acariciarla. Pese a su amistosa actitud, pudo más su inconfundible estampa y mirada de felino cazador, pues el CEO policial recibió no menos de 15 llamadas en unos pocos minutos de denunciantes algo impacientes.

No fue necesario usar la fuerza policial. Tampoco hubiera hecho falta la soga, que ofreció gentilmente un mecánico del barrio y que terminó enrrollada en el cuello de Liz. Pues -dicen los testigos- la pumita, que había sido conducida hasta un baldío, trepó al móvil policial apenas le abrieron la puerta.

Después, pasó unas horas en una celda de la Comisaría 20 de Tupungato y luego fue llevada por los efectivos de la Policía Rural a su sede en Pareditas, San Carlos, donde pasó la noche.

El trajín para este mamífero de 2 años no terminó allí. En la mañana de ayer llegó al Zoológico provincial y en los próximos días recibirá allí un estricto control sanitario por parte del cuerpo veterinario del lugar, para determinar cuál es su estado de salud.

A poco de haberla recibido de manos de la gente de Fauna Silvestre, el director del Zoológico, Gustavo Pronotto, constató que se trata de un animal “fuertemente domesticado” y que será imposible su “reintroducción al hábitat natural”.

“Es como una gata de gran porte. Se nota bien cuidada y hasta bañada, como una verdadera mascota. Estaba un poco asustada, pero nunca se mostró agresiva”, apuntó Ariel Bobadilla, encargado de la Policía Rural del Valle de Uco, quien debió salir a buscar una jaula a Maipú para recibir el bello ejemplar.


Lejos de su entorno natural
"No sabe atacar, ni siquiera ruge como un puma. Más bien parecía llorar al ver tanta gente que no conocía", señaló el subcomisario Ariel Navea, de Tupungato.

Liz sólo logró calmarse cuando apareció su ‘dueño’ y le hizo unos cariños. Al hombre, que la encontró en la zona de Los Cerrillos y la crió por dos años, se le abrió una causa en la Segunda Físcalía Correccional del Valle de Uco. Es probable que deba pagar una multa por haber infringido la ley de Flora y Fauna nativa.

El puma se escapó de esta casa de la villa cabecera de Tupungato cuando uno de los integrantes de la familia salió a comprar algo en un negocio cercano. Según comentaron desde la Policía, el ‘dueño’ es un apasionado del motocross.

Hace dos años estaba practicando este deporte aventura por los cerros hacia el oeste de la ruta 86 de Los Cerrillos, cuando se topó con este pumita recién nacido y desprotegido.

El hombre contó que entraba en su mano. También dijo que buscó a su madre y la encontró muerta a metros de donde halló a la cachorrita. Entonces decidió llevársela a su casa y criarla.

La salvó dándole leche con una jeringa y le hizo que olvidara su instinto predador comiendo siempre carne cocida, como cualquier mascota doméstica. “Hasta lentejas comía”, señalan los uniformados.

Precisamente, este estilo de vida aprendido es el que no le permite a Liz reinsertarse junto a sus pares en el monte. Así lo expresó ayer en un comunicado el director del Zoológico, quien dijo que “no es un puma acostumbrado a otros de su especie”.

En función de ello, después de la cuarentena sanitaria será destinado a un recinto en el mismo parque mendocino.

Según expuso Bobadilla, la familia intentó pedir asesoramiento en varias ocasiones a fundaciones protectoras de animales, pero no obtuvo respuestas concretas.

Desde el Zoológico recordaron que es importante que toda la comunidad sea consciente del valor que tiene nuestra fauna silvestre y de las limitaciones y sanciones que reciben aquellas personas que realizan su caza.

El puma es una especie protegida y como tal no son animales para ser usados como mascotas ni para comercializar.

Preocupa la salud de un elefante del Zoo

El elefante asiático del Zoológico de Mendoza está enfermo. Tami -tal su nombre- tuvo cólicos abdominales agudos en la mañana de ayer y los veterinarios recomendaron su reposo. Afortunadamente, después del mediodía mostró mejoras y volvió a caminar, según informó el servicio veterinario del Zoológico.

Actualmente está en observación permanente de los médicos veterinarios que están trabajando en un diagnóstico de la evolución y seguimiento del cuadro del animal.

Dado el tamaño y las características de esta especie, los procedimientos veterinarios son complejos ya que no se le puede realizar un examen o extracción con la facilidad que se hacen en especies pequeñas y dóciles, según detallaron los profesionales del paseo ubicado al lado del Cerro de la Gloria También su tratamiento tiene las mismas características.

Este ha sido un año de notorias pérdidas para el Zoo. Dos leones fallecieron por enfermedad -en mayo y agosto, respectivamente-. Mientras que en julio se repitieron los ataques de perros cimarrones contra algunos ejemplares, que dejaron como triste saldo la muerte de varios ñandúes, guanacos y llamas.

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