Estilo Domingo, 17 de septiembre de 2017 | Edición impresa

Gustavo Santaolalla: “Mendoza es un lugar especial para mi vida”

Por primera vez Los Andes coproduce para Mendoza, y en exclusiva, “Desandando el camino”, el nuevo espectáculo del multifacético músico que llegará el 23 de octubre con un lujoso sexteto. El ganador del Oscar nos cuenta cómo reversionó esta antología, que

Por Pablo Pereyra - ppereyra@losandes.com.ar

Cuando Gustavo Santaolalla rodaba el documental para Canal Encuentro “Qhapaq Ñan, desandando el camino”, visitó la comunidad huarpe de Lavalle. Allí, sus habitantes tuvieron la visión de entregarle al músico una pluma de cóndor con la idea de que cada persona de los pueblos originarios que se fuera encontrando en el recorrido por el Camino del Inca, sellara un deseo dándole una vuelta al hilo anudado en la punta de la pluma.

“Era una expresión de confraternidad para enlazar los kilómetros que nos separaban desde el principio hasta el final de esta ruta”, se acordó Gustavo al comenzar la entrevista que nos convoca (es que Los Andes, por primera vez, decidió coproducir un espectáculo pensado para el público mendocino).  

Después, esa misión de Gustavo se volvió más ambiciosa y al equipo de filmación se le ocurrió como meta entregarle la pluma al presidente Evo Morales. De hecho el último episodio de la serie tiene registrado ese momento, recargado de simbolismos. 

De esta forma, una pluma de Mendoza viajó 2.400 kilómetros y quedó en manos del primer mandatario de Bolivia; y con esta travesía territorial Santaolalla volvió a los caminos porque, en definitiva, más allá de su música, él nunca dejó de ser un viajero incansable. 

Ahora, su regreso a Mendoza es más bien otro viaje, pero más asociado al tiempo, porque viene con el tour “Desandando el camino”, una colección de versiones reformateadas concentrada en las canciones solistas de Santaolalla de todas las épocas, teniéndolo a él como frontman de una banda de lujo formada por  Javier Casalla, Andrés Beeuwsaert, Barbarita Palacios, Nicolás Rainone y Pablo González. 

 

 

El repertorio también incluye saltos temporales al sonido de Arco Iris (el grupo formado por Gustavo, Ara Tokatlian, Guillermo Bordarampé, Horacio Gianelloy Danais Winnycka entre 1968 y 1975) y Bajofondo, pasando por un bloque instrumental con sus premiadas composiciones para el cine (“Diarios de motocicleta”, “Secreto en la montaña”, “Babel”) e incluso la música que compuso para el videojuego “The Last Of Us”. 

“Mendoza es un lugar especial para mi vida por muchos motivos. Además, esta es una gira y un recital especial para mí y tengo la necesidad, todas las ganas, de llevar este show a Mendoza. Estoy muy contento”, nos adelantó, vía telefónica, desde Los Ángeles. 

- ¿Cómo ha sido la tarea de resumir tu extenso cancionero para esta colección? 

- Sobre todo la primera parte del concierto, tuvo que ver mucho la revisión del primer álbum de Arco Iris (1970), que ahora ha salido reeditado en formato vinilo. Es un álbum en el cual siento que construí el mapa de lo que se convertiría en mi carrera de allí en adelante. En ese trabajo encuentro al productor en todos los aspectos. Si bien ya había producido en los estudios, esa fue la primera vez que desplegué todas mis habilidades disponibles para crear el álbum. Hay cosas ahí que tienen que ver con el Gustavo que hace música de películas, ahí están los paisajes musicales, ahí está mi eclecticismo, un disco que tiene rock, tango, música clásica, el blues, el jazz. Es un álbum que quiero mucho. 

- ¿Qué sentiste cuando comenzaste a tocar esas canciones que hacía mucho no abordabas en vivo?

- Son muchas canciones. Ha sido difícil la selección, no sólo por revisar todos los temas que he grabado, sino los que todavía no he grabado. También ha sido interesante revisar mi primer disco solista, de 1982, un cd que ha sido reconocido como la obra que marcó la modernidad en la Argentina, en el comienzo del new wave y funk y luego con “Gas” del 95 y después “Ronroco”, del 98; fueron placas que publiqué pero que nunca las pude presentar en vivo. Y eso sucedió por muchos motivos, porque ya en esos años estaba muy involucrado con la producción de discos de varios grupos. Y así quedó repartido. Por un lado, hay temas que nunca alcancé a tocar en vivo; y por otro, hay temas revisados que tienen al menos cuatro décadas y al volver a tocarlos he notado una frescura muy agradable, porque los siento atemporales. Hay temas del pasado que hoy se escuchan bastante modernos, futuristas. 

- Fuiste uno de los pioneros en animarse a cruzar el rock y el folclore. ¿Eso tuvo su precio en ambos bandos? 

- Claro. Por supuesto. Eso fue algo muy resistido por los músicos de los dos géneros. La ‘intelligentsia’ del rock me dio la espalda de una. Charly, que se confesó fan de Arco Iris al principio, e incluso iba a vernos a tocar en vivo, no me quería después ver tocando rock con un charango. Muchos cómplices del ambiente del rock no podían entender que siendo rockero tuviera ganas de tocar una chacarera. 

 

 

- ¿Cómo actualizaste este compilado?

- Con mucho respeto hacia los arreglos. Hay revisiones hechas con otros instrumentos guiados por las notas originales, hay arreglos tocados con flauta ahora interpretados con violín, ese tipo de cambios, que actualizan la canción pero no perturban su esencia, su primera versión. También el sonido de la banda tuvo mucho que ver en este proceso. La banda fue el resultado de una búsqueda de multiinstrumentistas y de voces talentosísimas. Eso es maravilloso para mí. Es un sueño. Toda mi vida he sido muy fanático de los grupos vocales. Adoraba a Los Beatles, a los Birds, a los Beach Boys, al Grupo Vocal Argentino. Y ahora tengo el lujo de contar con tres cantantes para la banda, a Barbarita Palacios, a Nico Rainone, a Andrés Beeuwsaert. Y en algunos pasajes, cantamos todos a capella, los seis integrantes de la banda. Una banda que tiene un equilibrio entre rock, jazz y folclore, en las voces, en su educación musical, que siempre había deseado para una agrupación mía. 

La gira “Desandando el Camino”, que comenzó en el Teatro Colón en diciembre del año pasado, reinicia otro viaje continental para Santaolalla y tiene a las grandes capitales de América Latina como los principales escenarios. 

 

La ficha

Los Andes presenta a Gustavo Santaolalla con “Desandando el camino”
Día y hora
: Lunes 23 de octubre, a las 21.30
Lugar: Auditorio Ángel Bustelo (Virgen del Valle 611).
Entradas: $450, general; $600, preferencial; $800, silver; $1.000, gold; $1.200, platinum. Se pueden adquirir en tuentrada.com y locales de Tarjeta Nevada. Si tenés Los Andes Pass, disfrutá 2x1en la compra de entradas, ingresando en www.losandespass.com.ar