Estilo Domingo, 19 de marzo de 2017 | Edición impresa

Foto 360: Varón Álvarez, escultor y cantante

Estilo muestra con capturas panorámicas la intimidad de los ámbitos donde los artistas crean. Esta vez, sonríe para la foto, Varón Álvarez. Una de las voces más reconocidas del tango local, muestra su otra pasión, la escultura. Moldea el cemento y el hier

Por Lorena Misetich - Especial para Estilo / Fotos: Orlando Pelichotti

De chiquilín...  Nació en Mendoza en 1949. Desde chico el dibujo fue su obsesión. Vivió en Buenos Aires, donde desarrolló la pasión por el tango y el arte plástico. De la mano de grandes maestros conoció la técnica de la escultura.

El comienzo... “En Buenos Aires vendía mis dibujos. Cuando me cambié de departamento y quería hacer unos arreglos con yeso se me endureció un pedazo de yeso y ahí comencé a tallar y me salió la primer figura”. 

Seres de cemento...  Autodidacta, aprendió de los maestros, aunque se empecinó en seguir sus propias técnicas, para moldear el cemento, el hierro y el yeso, con los que crea personaje de distintas dimensiones. 

Obra... Con esculturas repartidas entre colecciones privadas, España y escenarios públicos de Mendoza, como el Hipódromo y en el parque San Martín, continúa creando obras para una futura muestra. 

 

La foto

En la vereda. Al pie de un árbol en la entrada de su taller se observa una especie de mascarón de proa en cemento, agrietado por el tiempo.

 

 

Pintura de arrabal.  Un cuadro del artista plástico Luis Soria, obsequiado a Varón Álvarez para su cumpleaños. El arte y el tango se unen nuevamente en su universo. 

 

 

A medida. Entre los elementos que salen de cada rincón de su taller figuran unos anteojos revestidos con acrílico, para moldear el hierro con fuego sin riesgos. 

 

 

El Quijote. Una escultura del personaje creado por Cervantes, en hierro moldeado, con una dimensión de 50 cm. son parte de la colección de obras que atesora. 

 

 

Los Beatles. Es usual encontrar entre sus figuras, artistas y personajes reconocidos. Un busto de John Lennon, en cemento, se divisa en el mesón de trabajo. 

 

 

Una vida abocada al arte. “Tengo tres pasiones bravas, el canto, la escultura y las plantas. Son mi mundo y cuando creo en la escultura, lo hago a mi antojo. Yo me pongo a trabajar y parece que alguien me guía para hacerlo. De alguna manera soy autodidacta y al comienzo me resistí a usar moldes. Por tanguero, visité muchos talleres, de artistas como Barroso, Marino y Alfredo Ceverino. Y de ellos aprendí mucho”.

 

 

El parlante. Melómano, la música lo acompaña en su rutina. “Astor Piazzolla siempre está, pero soy fanático de los Rolling Stone. Me gusta el folklore, la música brasileña, el flamenco. Daniel Melingo y Gabriela Torres los escucho cuando trabajo”. 

 

 

Expresión. Los rostros son una constante en su obra. Aquí un grupo de niños en una escultura de cemento directo en grandes dimensiones. “Me gusta hacer copias de las manos y el rostro, para luego volcarlas al yeso. Es parte de mi trabajo”.