• Jueves, 18 de diciembre de 2014
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Escribió un cuento sobre ciencia que fue uno de los 10 premiados en el país

Julián Bustelo (17) recibió una mención especial en un concurso del Conicet. Además es músico y quiere ser director de cine.

Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Julián Bustelo (17) es un pibe que no conoce la timidez. Esta personalidad suya se traduce en su espíritu creativo que no se ata a las estructuras sino que vuela imaginando. ¿Por qué? Porque desde que empezó a escribir -apenas este año- ya fue reconocido en dos oportunidades gracias a sus ideas. 

Además, Julián fue noticia hace dos años, cuando participó en un concurso de la banda Coldplay y su video cantando una canción del grupo fue elegido entre otros 7 mil enviados desde 55 países. Una guitarra, luces, discos y la camiseta de Argentina fueron suficientes para quedar seleccionado para el clip de la canción “In my place”, que pudo verse en 2013. 

Ahora, participó y obtuvo una mención especial en el concurso La Ciencia en los Cuentos 2014, propuesto por el Conicet, que buscaba estimular a jóvenes de entre 16 y 18 años para que investigaran algún aspecto de la ciencia de su interés, desarrollando una idea, utilizando la imaginación para plasmarla en palabras en una obra que sea a la vez rigurosa como documento científico y literariamente atractiva. 

“Su objetivo principal es promover el interés y motivar a los adolescentes a participar en la literatura y en la ciencia”, decían las bases del concurso que entrega sus premios hoy, tanto a los tres ganadores, como a aquellos -como Julián- que recibieron menciones especiales. 

El cuento de Julián

El adolescente mendocino contó que su relato se llama “La serpiente y la paloma”, citando una frase bíblica pronunciada por el Papa Francisco y que hace referencia a la prudencia de la serpiente unida a la sencillez de la paloma, en alusión a la relación y el equilibrio de la ciencia y la religión. 

Julián ya había participado en el concurso Letras Jóvenes de Godoy Cruz, en el que salió segundo, y su profesora Gabriela Hernández -del colegio Rainbow- le dijo que lo intentara con esta nueva oportunidad.  

“Yo con la ciencia no tengo nada que ver, mucho no me va, pero la idea era promover la ciencia a través de la literatura. Me costó horrores, pero el último día de entrega le mostré el cuento a la profe, le gustó y salió mención especial”, detalla el nóvel escritor. “Cuenta la historia de un chico, que a través de una serie de pistas, da con un científico que descree de la fe. Es un hombre vacío que quiere ver a través de un experimento si Dios existe”, agrega Julián. 

Respecto del reconocimiento recibido por el Conicet, opinó que el punto de vista diferente es el que le dio ventaja. “Creo que la mención viene porque es un cuento distinto. Metés la ciencia en un punto distinto que no te imaginás. El título habla de no matar a la serpiente (la ciencia) ni a la paloma (la religión). Creo que ese es el enfoque por el que me reconocieron”, subrayó el también joven músico, ya que además de la guitarra toca el piano, el bajo y la batería. 

Por último, el alumno que pasó a quinto año del Rainbow aseguró que lo suyo siempre ha sido el cine y que lo de escribir es algo surgido este año, por eso su capacitación profesional seguirá encaminada hacia la pantalla grande. “Me voy a estudiar a Buenos Aires a la Universidad del Cine, en San Telmo. Es el lugar donde estudiaron Damián Szifrón y Pablo Trapero, entre otros”, finalizó con ganas de emular en un futuro a estos dos talentos jóvenes de la cinematografía argentina. 

Cabe destacar que Julián no participará de la entrega de su premio hoy en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires. Allí, los coordinadores del concurso, el investigador Alejandro Gangui y la docente Viviana Bianchi, junto a los jurados harán entrega de los premios.

Como en cada edición del concurso, las obras ganadoras serán publicadas en un libro de cuentos cortos. A su vez, los jóvenes premiados recibirán una suscripción anual gratuita a la revista Ciencia Hoy.