• Lunes, 11 de septiembre de 2017
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El consumo moderado de café tiene efectos positivos para la salud

Si bien se conoce que la cafeína genera bienestar y mejora la concentración, otros componentes de la infusión son cardioprotectores, antioxidantes y favorecen la eliminación de grasas. Entre dos y cuatro tacitas por día.

Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

En un país donde el mate es la bebida compartida por excelencia, en más de una ocasión se han difundido sus beneficios. Sin embargo, otra infusión que los argentinos solemos reunirnos a compartir es el café, que no ha recibido comentarios tan positivos y aún es bastante cuestionado. De hecho, se suele asociar su consumo a problemas gastrointestinales y de la cafeína que contiene al riesgo cardiovascular y al insomnio. 

Pero estudios relativamente recientes han mostrado que el consumo moderado, lo que algunos consideran dos tazas por día y otros hasta cuatro, puede tener efectos beneficiosos en el organismo. Así, la “tacita” de café puede proteger de enfermedades cardíacas, del hígado, de la diabetes tipo 2 y hasta contribuir en el descenso de peso. 

El cardiólogo Nelson Fredes indicó que uno de sus componentes, la cafeína, estimula el sistema nervioso central, por lo que puede resultar útil para alguien que quiere hacer una actividad física o concentrarse.

Pero advirtió que no se debe exagerar su consumo, ya que puede provocar un aumento en la presión sanguínea y un mayor gasto cardíaco, porque acelera las pulsaciones. En su opinión, habría que limitar su ingesta a una taza a la mañana y otra a la tarde.

Quienes sienten que un pocillo de humeante café les hace bien al corazón, no estarían lejos de la verdad. Fredes señaló que libera óxido nítrico, que puede ayudar al aparato cardiovascular ya que es un protector del músculo cardíaco. También tiene propiedades antioxidantes, es decir, contribuye a frenar el estrés oxidativo, que favorecen el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo y la diabetes. 

Nelson Rodríguez Papini, médico clínico especialista en nutrición, indicó que, como la cafeína estimula el sistema nervioso central, el café genera un estado de euforia y bienestar. Y agregó que si bien otras infusiones, como el té y el mate, contienen esta sustancia, en el café está más activa y es más eficaz. 

En las dosis adecuadas -no más de cuatro tazas medianas por día-, planteó Rodríguez Papini, favorece la termogénesis (que el cuerpo genere calor) y la lipólisis (la eliminación de las grasas), por lo que es bueno para bajar de peso. Pero como aumenta el metabolismo y la frecuencia cardíaca, no es conveniente que lo consuman -o que lo hagan de modo muy limitado- las personas que tienen hipertensión arterial, arritmias o insuficiencia cardíaca. 

La nutricionista Lourdes Velasco coincidió en que se pueden beber dos a tres pocillos diarios, sin que implique riesgos para la salud. De hecho, destacó que, por tratarse de una infusión, el café no tiene valor calórico, pero además activa el metabolismo y funciona como un termogénico, por lo que favorece las dietas para adelgazar. Asimismo, indicó que últimamente se habla de sus propiedades como antioxidante.

Velasco comentó que, al ser estimulante, algunas personas puede resultarles útil para permanecer despierto y atento, para estudiar o trabajar. Pero advirtió que en estos casos se debe considerar la posibilidad de sufrir estrés.

En tanto, quienes padecen insomnio, deberían evitarlo después de las seis de la tarde. Y quienes sufren de gastritis o colon irritable tendrían que restringir su consumo, ya que contiene sustancias irritantes, por lo que ni siquiera el descafeinado sería bueno en estos casos.

 

 

Dieta saludable

Karen Nieber, investigadora de la Universidad de Leipzig (Alemania), analiza "El impacto del café en la salud" a partir de revisar diversos estudios realizados sobre la temática. Así, concluye que hay muy poca evidencia de riesgos y en cambio sí alguna de beneficios asociados al consumo moderado en adultos: de hasta cuatro tazas por día, el equivalente a 400 miligramos de cafeína diarios (200 como máximo para embarazadas). 

Los experimentos sugieren que el consumo de café podría ayudar a prevenir diversas enfermedades crónicas y degenerativas, como la diabetes tipo 2 y las enfermedades del hígado, y que no se puede asociar su ingesta limitada a un incremento del riesgo de patologías cardiovasculares. 

Al parecer, los ácidos clorogénicos que contiene la bebida atenúan el estrés oxidativo, con lo que reduce la presión arterial; mientras que la cafeína podría tener un efecto cardioprotector. En cuanto a la diabetes, los polifenoles que posee serían los antioxidantes responsables de reducir el peso corporal e incrementar la receptividad a la insulina. 

El estudio muestra que el café descafeinado tendría beneficios similares al regular, lo que indicaría que hay otros componentes, además de la cafeína, que tendrían un efecto positivo en la salud. De todos modos, concluye que se necesitan más investigaciones, pero las recientes apuntan a que el café puede formar parte de una dieta saludable. 

Complemento nutricional 

La Cámara Argentina de Café, en el marco de la 7° campaña "Amo mi café", difundió los beneficios del consumo moderado para la salud.

La nutricionista Andrea Rochaix señaló que este cubre un 20% de la ingesta diaria recomendada de vitamina B3 o niacina. 

Esta vitamina actúa en el control del colesterol, en la coagulación, en la eliminación de sustancias tóxicas. También favorece la obtención de energía y la utilización de grasas y azúcares. La presencia de cromo ayuda en el equilibrio de los azúcares y en la disminución de los triglicéridos, y funciona como antidepresivo.

La especialista añadió que la cantidad de carbohidratos, proteínas y grasas en el café es mínima, al igual que el aporte de calorías. En tanto, una pequeña cantidad de carbohidratos, que no es absorbida en el intestino, llega al colon y actúa como fibra, beneficiando a las bacterias intestinales (efecto prebiótico).