• Viernes, 19 de mayo de 2017
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Ejemplo solidario: Lucas, de chofer de colectivo a héroe por instinto

Una pasajera embarazada se desvaneció en un micro de la línea 80. Él no dudó: desvió el recorrido y la llevó al hospital. Allí, hasta bajó a buscar un silla de ruedas para auxiliarla. “Actué por instinto puro”, dice.

Priscila Mateos - pmateos@losandes.com.ar

Esta es una de esas historias que nos recuerdan que la vida está llena de héroes anónimos que, con pequeños actos, hacen mucho por los desconocidos. Sin embargo, las redes sociales se han convertido en el medio para rescatar esos acontecimientos y volverlos visibles en forma masiva cuando los usuarios, conmovidos, deciden compartirlos.

Tal es el caso de Lucas Ortiz (30), chofer de la línea 80, cuya historia se hizo conocida gracias a que Teresita Lavarello (32) decidió relatarla a través de su perfil en Facebook.

Todo ocurrió ayer durante una jornada laboral normal para él, a las 13.30, cuando hacía su recorrido a la altura del Centro.

“En la Plaza Independencia sube una chica con otros pasajeros. Llegando a Casa de Gobierno un pasajero se acerca y me dice que una chica embarazada se había descompuesto”, relató Lucas a Los Andes.

Ante esa situación, el conductor del colectivo decidió detener la marcha sobre Avenida Peltier, a pesar del caos vehicular típico de ese horario. Además, como el lector podrá deducir, el micro iba repleto de pasajeros. 

No obstante, el chofer siguió adelante en su decisión de asistir a la joven. Así, casi todos los que iban a bordo decidieron descender, con la excepción del novio de la chica y unas 6 personas más que prefirieron colaborar.

Teresita fue una de ellas, por lo que pudo ser testigo de todo lo ocurrido. “Lo primero que atiné fue a levantarle las piernas porque me di cuenta que se le había bajado la presión”, describió a este diario. Según el conductor del colectivo, el novio les comentó que volvía de hacerse estudios y no había comido nada.

Algunos de los pasajeros la abrigaron porque tiritaba y tenía la piel fría, mientras el novio intentaba comunicarse con algún familiar. Entretanto, la joven seguía desmayada.

 

 

“Llamé al 911 y ellos me preguntaron dónde estaba y me pidieron que esperara, que me iban a derivar al Servicio Coordinado de Emergencias, pero como ahí no me atendían y ella seguía mal, decidí llevarla al Hospital Central porque era el que estaba  más cerca”, describe Lucas.

Teresita, que es artista plástica y docente, asegura que otra pasajera también llamó y le pidieron hablar con el novio de la joven. “Le hicieron muchísimas preguntas, pero al final le dijeron que no podían enviarle una ambulancia porque no tenía el carnet de la obra social”, destacó molesta.

Desde el Servicio Coordinado explicaron que el único llamado que recibieron fue de un pasajero que se estaba bajando del colectivo y que informó que debían mandar la ambulancia a Costanera a la altura de la Terminal. Cuando los médicos llegaron allí, no encontraron al micro porque no era el lugar de la emergencia.

En ese momento, el colectivo estaba llegando al Central. El chofer descendió de la unidad y se dirigió al interior del hospital para pedir que enviaran una camilla y así trasladarla, pero le dijeron que no podían hacerlo y “me mandaron a la guardia para que me dieran un silla de ruedas y con eso me fui a buscarla al colectivo”, agrega el conductor.

 

 

Al mismo tiempo, aún dentro del micro, la joven comenzaba a recuperar la conciencia. “Tomó un poco de calor y temperatura, pero le costaba hablar. Yo le pregunté varias cosas, pero sólo alcanzó a decirme que se llamaba Jénnifer”, indicó Teresita.

En ese momento fue cuando Lucas llegó y, con la ayuda del novio de la joven, la subieron a la silla y la llevaron a la guardia.

Entonces, consciente de que ya había hecho todo lo que podía desde su lugar, el chofer regresó al colectivo y tomó rumbo al control del Grupo 4, en Las Heras. 

Sin embargo, antes de volver a su lugar de trabajo tuvo un último gesto con las personas que habían permanecido en el micro para asistir a la joven embarazada.

“Nos dijo que se iba para el control, pero en lugar de tomar otro camino hizo el recorrido sin detenerse en todas las paradas, solo en aquellas en las que cada uno de nosotros debía bajarse”, describió agradecida la artista plástica.

Una vez en el control, Lucas compartió lo vivido con sus compañeros: “Me felicitaron y me dijeron que estaba bien lo que había hecho. Siempre nos hacen hacer cursos de primeros auxilios, pero en este caso actué por instinto puro”, reflexionó con modestia.

Por su parte, Teresita aseguró que su decisión de hacer pública la historia a través de Facebook se debe a que el hombre “tuvo una reacción muy humana ante la situación de esos chicos que eran bastante jóvenes. Además, me parece importante resaltar a las personas que tienen conciencia frente a estos casos”.