Sociedad Miércoles, 20 de septiembre de 2017

Echaron a Roberto Navarro de C5N y se va de Radio 10

Dijo que se vive en una "democracia precarizada". Escribió una carta abierta donde asegura que vivimos en una democracia "precaria"

Por Redacción LA

Luego de durísimos tuits y de acusaciones contra el Gobierno y el gerente del canal, Roberto Navarro fue despedido de C5N y esta mañana le dijo a Víctor Hugo Morales que tampoco sigue en Radio 10

Navarro había acusado al gerente, Federico Maya, de no dejarlo poner al aire un supuesto informe sobre la candidata a senadora por Cambiemos Gladys González, además de denuncias que  involucran a Gabriela Michetti y a Horacio Rodríguez Larreta.

"Días después de las elecciones del 13 de agosto, supe por una fuente oficial que el Gobierno le exigió mi salida al propietario del canal y le sugirió que intente antes lograr mi renuncia", había asegurado.

"No les molesta mi critica, que también existe en el resto de la programación de C5N; les molestan nuestras investigaciones (...) Es un cambio de época y van por más. Todo indica que lo que Macri piensa hacer en los próximos tiempos necesita la complicidad del silencio. Estamos ante una democracia precarizada", lanzó.

Aunque Navarro insiste con que el Gobierno de Mauricio Macri es el que baja línea, desde el grupo Indalo negaron esta versión a los medios porteños.

Una de las notas más polémicas del periodista fue en las elecciones de 2015, cuando dio por ganador a Daniel Scioli para presidente.

“Lo que pasa ocurre en el contexto de lo que ocurre en el país, de la prisión de Milagro Sala, de la desaparición de Santiago Maldonado. De una democracia que se va precarizando”, dijo esta mañana a Víctor Hugo en la AM 750

Esta es la carta con la que se va Navarro:

El GOBIERNO LOGRÓ QUE ME DESPIDIERAN

Hoy las autoridades del canal me comunicaron mi despido. Sé que lo hicieron bajo la presión del Gobierno.Esto sucede después de un mes de fuertes presiones para que fuera yo quien renunciara.Las mismas fueron llevadas a cabo por el gerente, Federico Maya, y sus subordinados y constan en innumerables watsapp que publicaré en Eldestapeweb.

Días después de las elecciones del 13 de agosto, supe por una fuente oficial que el Gobierno le exigió mi salida al propietario del canal y le sugirió que intente antes lograr mi renuncia.

Lo intentaron de diversas maneras, fundamentalmente, censurándome. Me prohibieron difundir una denuncia sobre la Nº 2 de la lista de Cambiemos en Provincia, Gladys González. Me prohibieron difundir un informe sobre la financiación de la elección, que compromete gravemente a Gabriela Michetti. E informes sobre Larreta y otros actores importantes del Gobierno. Investigaciones que publicaré en Eldestapeweb.

Se buscó que yo me vaya del canal sin pagar el costo público del despido. Y sin que el Gobierno pague el costo político de la censura. No les molesta mi critica, que también existe en el resto de la programación de C5N; les molestan nuestras investigaciones: Arsat, El Socio del Presidente, Dólar futuro, Compra de armas y tantas otras. Y el ingreso a Economía Política de Horacio Verbitsky, que difunde sus investigaciones de Página 12 en el programa. El blanqueo de más de 600 millones del hermano del presidente, por citar una.Conduje el programa Economía Política, que es el más visto en señales de noticias y gana de manera consecutiva desde hace tres años. Y también El Destape TV, que acaba de ganarle el mes a Los Leuco, A dos Voces y Juego Limpio, juntos.

En la radio dupliqué la audiencia que heredé hace un año al comenzar. Lo que deja claro que los problemas no son profesionales.Tampoco, como intentan camuflar, una pelea con un gris funcionario del canal, que sólo fue una herramienta para provocar mi renuncia.Esta es la tercera vez que ocurre un hecho similar desde que asumió Macri.

En diciembre de 2015, el reclamo del público frenó mi salida. Luego volvió a ocurrir en febrero de 2016 y también se echaron atrás. En esas oportunidades no perdí mi empleo. Pero fueron dejando la sensación – y eso se buscaba también- de que el problemático soy yo. La idea era que me fuera sin un telegrama de despido y mostrar un canal que sigue siendo crítico a partir de las 18 horas. Así conseguir sacar del medio a un periodista que con su grupo de trabajo, cadete incluido, daña la imagen del Gobierno.

Es un cambio de época y van por más. Todo indica que lo que Macri piensa hacer en los próximos tiempos necesita la complicidad del silencio. Estamos ante una democracia precarizada.

Los tuits de antes del despido