• Domingo, 7 de diciembre de 2014
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Desde que YPF se estatizó, sus naftas subieron 120%

Es la evolución registrada entre mayo de 2012 y diciembre de 2014. A diferencia de lo que sucedía cuando la compañía era privada, ahora los combustibles acompañan la evolución del dólar y superan ampliamente la inflación de consultoras privadas.

Mariano Zalazar - mzalazar@losandes.com.ar

Hace dos años y siete meses el Gobierno nacional expropió el 51% de YPF a Repsol motivado en las bajas inversiones de la empresa española para aumentar su producción y abastecer al mercado argentino.

Además, en los meses previos a la expropiación, a pesar de haberse desregulado el control de precios de los refinados en marzo de 2011, el Estado presionaba a la petrolera para que no aumentara el valor de los combustibles en bocas de expendio.


Hoy, 31 meses más tarde, los precios de las naftas de YPF son, en promedio, 120% más caras que entonces duplicando, en algunos casos, el índice de inflación real.

Según datos de la consultora Evaluecon, desde mayo del 2012 hasta hoy, el Índice de Precios al Consumidor creció 78,93% en Mendoza. Con distintos incrementos, el resto de las compañías acompañó esta evolución. 


Si se observa la evolución del precio del diésel común en ese período, se evidencia una suba del 144%. Es el paso de los $ 4,59 por litro que costaba al momento de la expropiación (mayo de 2012) a los $ 11,20 que vale hoy. 


Casi tan grande fue el aumento de la nafta súper, el combustible más demandado en Argentina. Hace 31 meses valía $ 5,29, mientras que hoy se encuentra a $ 12,32 en las estaciones de servicio de YPF. Los $ 7,03 de diferencia, representan un incremento de 132,89%. 


También la premium (hoy remplazada por infinia) aumentó más que la inflación. Su valor creció 112,75% desde que el Gobierno nacional administra YPF, pasando de $ 6,35 a $ 13,51 por litro. 


En tanto, el diésel euro es el único que aumentó menos de 100%, un salto nada desdeñable en comparación con la evolución del resto de los precios. En mayo de 2012 el litro de gasoil premium costaba $ 6,28 y hoy se vende a $ 12,2, 94,26% más.


Esto en el contexto de la baja internacional del precio del petróleo -hoy en U$S 67 el barril- y la existencia en el país de valores altamente regulados que influyen en  las inversiones y que en la actualidad ronda los U$S 82.  

 


Subas por encima del dólar
El valor de los combustibles está íntimamente relacionado con el precio del dólar. Según fuentes del sector, el 90% del costo de producción de combustibles está en dólares, por lo que cada variación en el tipo de cambio oficial impacta a las petroleras. 


Por eso, la aceleración del ritmo devaluatorio puede explicar en parte las enormes subas que han experimentado los combustibles en los últimos años. En el mismo tiempo que YPF aumentó sus precios 120%, la divisa norteamericana subió 86,75%, pasando de $ 4,53 a $ 8,46 en su cotización mayorista. 


Pero la variación del cambio oficial no es el único factor determinante. Octavio D´Ascanio, presidente de la Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines (Amena), señaló que existe otra causa que empuja los precios.

“Durante los años de regulación, se produjo un retraso importante en relación a los costos en dólares. Hoy se está compensando ese desfasaje, pero aún queda un margen para recuperar”, comentó el empresario.


Diferente es la opinión del presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, que en setiembre dijo a los medios que el precio de la nafta ya está en equilibrio en relación al actual precio del dólar.


Otro dato para rescatar es la carga impositiva de los combustibles; aunque esto no sería determinante en las subas porque no han habido variaciones en este sentido en los últimos años.

Para las naftas existe una carga tributaria del 42% en Argentina, mientras que la comercialización de gasoil paga 37%. “Cuatro de cada $ 10 del precio de la nafta son impuestos que se lleva el Estado”, comentó una fuente del sector. 


Cada vez más subas por año
Cuando YPF era administrada por Repsol, los incrementos de precios eran mucho más esporádicos. Esto sucedía por varias causas. Primero estuvo la regulación (terminó en marzo de 2011) y luego las presiones del Gobierno para que no aumentara. Además, el contexto macroeconómico era otro y la inflación era menor.


No obstante, la dinámica de precios tuvo un antes y un después desde la expropiación. En todo 2011 los precios de YPF cambiaron tres veces (abril, mayo y junio). En 2012 fueron cinco los incrementos. Los dos primeros todavía con Repsol (enero y abril) y los tres últimos ya de la mano del Gobierno nacional en junio, octubre y diciembre.


En 2013, primer año completo con administración estatal, fueron seis las subas de precios (abril, mayo, junio, agosto y dos en noviembre), con un incremento anual total del 35% 


En 2014 ya suman siete las subas que ha aplicado YPF (enero, febrero, marzo, abril, mayo, julio y setiembre). Además, en lo que va del año los destilados subieron 44,03% en YPF.