• Sábado, 11 de julio de 2015
  • Edición impresa

Carlos Montero Gil: pinta tu aldea y pintarás el mundo

El artista español cuenta con una obra pictórica que refleja paisajes y escenas de la vida en Murcia, su ciudad natal. Admirador de Antonio Berni y de contemporáneos como Ciruelo, se destaca por sus impresionantes pinturas en tablones de cedro.

Camila Reveco

Para el artista Carlos Montero Gil, pintor de paisajes y escenas de la vida urbana, el entorno es el disparador clave de todo su trabajo. Aquello que ve todos los días, el ambiente del que  forma parte, las calles y su bullicio congelado, son los temas presentes en su rigurosa obra pictórica, que parecen apelar constantemente a la ciudad del español, nacido en Murcia en 1971. Entretanto aparecen los niños y su universo lúdico, la nostalgia y el afecto por los juguetes antiguos. 

 “No hay nada más triste que pintar lo que no has vivido”, reconoce Montero Gil, que siempre ha mantenido el interés por representar las pequeñas cosas, los momentos efímeros y anónimos con los que el espectador se siente identificado de manera espontánea. 
Su concepto hace alusión a ese permanente estado de encantamiento con el que miran el mundo los artistas, esa capacidad “de verlo todo como si fuera la primera vez y crearlo de nuevo”, en palabras del compositor Gustav Mahler.  La propuesta de Carlos Montero Gil establece conexiones con el tiempo y refleja su  identidad como pintor español contemporáneo. Se trata de un artista con un imaginario consistente. 

 “Cuando era apenas un adolescente entré como aprendiz en un taller dedicado a la escultura tradicional en cartón, siempre estaba rodeado de pintores y escultores. Me gustó tanto aquello que cuando salía de trabajar iba corriendo, a seguir formándome, a una academia de pintura”, relata el artista español, que ha desarrollado desde sus inicios el oficio de esculpir y pintar de forma paralela.  

De ese taller formó parte durante ocho años y luego tomó la decisión de estudiar escultura en la Escuela de Arte de Murcia. “Hasta que un buen día -agrega- empecé a presentarme a los certámenes de pintura al aire libre que son muy comunes en España, donde aprendí de muchos artistas. Ese mismo año ya fui premiado y tuve claro hacia dónde enfocar mi futuro artístico”. 

El pintor destaca que, de toda la formación que obtuvo, la que recibió por parte del gran maestro Antonio López lo marcó de forma significativa: “Es uno de los realistas más importantes de este tiempo”, remarca. 

- Sobre su relación con el realismo ¿siempre su búsqueda estuvo enmarcada dentro de este estilo? 

-Sí, en general sí, aunque disfruto igual observando una obra realista como otra abstracta. Hay demasiado buen y mal arte como para ceñirse a un solo movimiento. Cuando miro una obra lo que busco es que me sorprendan y me muestren algo original. En mi última exposición incluí en el catálogo una frase de Renoir que decía algo así como: “Uno debe de vez en cuando intentar cosas que están más allá de su capacidad”. Siempre defenderé a cualquiera que haga esto independientemente de su estilo. 

-¿Qué piensa? ¿El talento se hereda o se adquiere? 

-Como todo en la vida, creo que nacemos con unas facultades más desarrolladas para unas cosas que para otras, si bien es cierto que soy de los que cree en el trabajo. En el tiempo que llevo dedicado a esto he visto en algunas personas una progresión impresionante y eso se consigue con esfuerzo. También he visto la otra parte: artistas que tienen un don especial, que te dejan con la boca abierta, puro talento. Independientemente de esa capacidad creo que la pasión es la respuesta, hay que cultivar ese don, porque como decía Picasso: “Detenerse es perecer”.

- ¿Cómo es su proceso creativo? ¿Se levanta y pinta lo que se le pasa por la cabeza, o por el contrario, piensa y planifica su trabajo?

-Casi siempre parto de una idea, ésta a veces viene sola y otras me pasó horas pensando e indagando. Normalmente me gusta tenerlo todo atado antes de empezar, el problema es que en la pintura al final es ella la que te lleva donde quiere y muchas veces varía de lo que tenías planificado. Pero eso al fin y al cabo ¡es lo fascinante del arte!

-Representa con frecuencia paisajes y escenas de la vida urbana. ¿El entorno es lo que más te inspira?

-Sí, somos parte de lo que nos rodea y en buena parte somos lo que vemos. Siempre he querido transportar al espectador a esos momentos que he vivido. No hay nada más triste que pintar lo que no has sentido, es un vacío que no se puede describir. 

- Pinta además figura humana sobre tablones, es original el soporte y la perspectiva que elige…

-Todo viene de la escultura, siempre me ha fascinado la madera. Tallaba sobre tablones de cedro y un buen día me quedé observando uno de ellos, sentí que quería pintar algo ahí. Tenía claro que quería dejar vista parte de ella porque cada veta es casi una historia, tiene algo mágico. Comencé a hacer bocetos y no me convencía ninguno hasta que di con la perspectiva adecuada, que fue la que hizo darle sentido a todo.

- ¿Cómo ha impactado la crisis que se vive en España en el escenario de las artes plásticas? 

-Pues hemos pasado las de Caín; el desempleo creció y los sueldos bajaron, el nivel adquisitivo es menor, con lo cual se compra menos. Además, el impuesto cultural subió del 8% al 21%. Si miro el lado positivo pienso que, si de algo ha servido esta crisis, ha sido para reinventarse a sí mismo. La mayoría de los artistas están dando lo mejor de cada uno, y la creatividad aflora por todos lados. 

-¿Qué opina del ambiente pictórico latinoamericano y qué talentos destaca? 

-Creo que gracias a internet el nivel artístico en general ha crecido; nos empapamos unos de otros y eso es muy bueno. Estuve a punto de exponer en Argentina con un grupo de artistas pero el proyecto quedó en el aire. Sería maravilloso poder presentar mi trabajo allí, ahí lo lanzo por si alguien recoge el guante. Entre los artistas argentinos que más admiro se encuentra Antonio Berni, es increíble cómo trabaja la figura, resulta atrayente la variedad de expresiones distintas que podía captar. Sin duda fue un hombre al que admirar por su pintura y su compromiso social. También me quedo con el ilustrador Ciruelo al que sigo desde hace muchos años. Respecto a los artistas latinoamericanos actuales me gustaría nombrar a Edgar Noé Mendoza, para no perderse su realismo mágico.

-¿Proyectos que esté encarando?

-Ahora mismo estoy inmerso en un proyecto, “Sótano” en el que tratamos de darle una vuelta de tuerca a lo que es una galería tradicional. Un proyecto en el que estamos trabajando varios artistas (Álvaro Peña, Cristóbal Pérez, Marcos Amorós, Patricia Gómez, Silvia Viñao). Estoy preparando también una nueva exposición en la Galería Léucade con Diego Inglés en el que vamos a intentar fusionar su escultura con mi pintura. 

-¿Cuál es la historia de la obra que seleccionó para ilustrar esta entrevista? 

-Este cuadro que os presento se titula “Paula”, es un óleo sobre tablones de nogal de 85 x 85cm. Desde que empecé a pintar siempre me gustó representar niños, quizá porque me devuelven a mi infancia, una época que recuerdo con especial cariño y que compartía con mis hermanos, pues pertenezco a una familia numerosa. En este caso represento a Paula, mi sobrina. La he pintado desde que ella era un bebé, pero  han sido retratos en formato y soporte habituales, sin embargo, siempre había tenido la sensación de que estos cuadros no terminaban de reflejar el espíritu de la niña. Quería crear algo que rompiera con esas dos dimensiones  y tuviera vida propia, que representara realmente su pequeña personalidad, su vitalidad.  

Después de darle muchas vueltas y hacer varios bocetos, comprendí que si quería darle vida tenía que utilizar un soporte también vivo. Elegí  los tablones de madera, en este caso el nogal, así como el color rojo que predomina en la obra dándole una sensación de fuerza y viveza. Gracias a estos soportes, mi técnica, más tradicional, resulta más contemporánea, más fresca  en el ambiente en el que se desarrolla. También lanza un mensaje: los juguetes que aparecen con la niña son considerados aún hoy día como  juguetes de niños varones, creo que esa idea está obsoleta y es hora de cambiarla,  por lo que el cuadro además de un retrato es un llamamiento a la igualdad de género. 

Perfil

Carlos Montero Gil nació el 16 de noviembre de 1971 en Murcia, España.     

Reconocimientos: 
1º Premio de Pintura Ciudad de Almería (Almería 2014) 
1º Premio II Certamen Nacional de Pintura Villa de San Javier. ( Murcia 2013) 
1º Premio XII Concurso de Pintura al aire libre Los Martínez del Puerto. (Murcia 2013) 
1º Premio XIV Concurso de Pintura Concejalía de Igualdad, Ayuntamiento de Molina de Segura.( Murcia 2013) , entre muchos otros. 

Sus gustos:
Un libro: “Batman, el regreso del caballero oscuro”, un cómic de Frank Miller. 
Un grupo de música: Whitesnake .
Un disco: “Master of puppets” de Metallica. 
Una canción: “Necesito droga y amor” de Extremoduro.
Una película: “La lista de Schindler” (Steven Spielberg, 1993)
Un hobby: Disfrutar la vida
www.facebook.com/carlos.monterogil.1 
www.carlosmonterogil.blogspot.com