Apple pone el reloj en hora

No es su reinvención ni mucho menos, pero la apuesta de la marca de la manzana es incluir al flamante Apple Watch en su ecosistema, darle un diseño superador e incluirle novedades tecnológicas. Qué ofrece, cuáles son sus límites y por qué venderán millone

Apple pone el reloj en hora
Apple pone el reloj en hora

El tiempo dirá si millones de consumidores están dispuestos a pagar 350 dólares o más (hay una versión en oro de 18 quilates que tiene un precio de 10.000 dólares) por un dispositivo que debe conectarse a un iPhone para aprovechar todo su potencial.

Pero Tim Cook, director de Apple, dice que el Apple Watch es el próximo dispositivo que todo el mundo debe tener, capaz de cumplir con las necesidades de información de las personas durante todo el día, como ninguna herramienta podría haberlo hecho antes.

“Ahora está en tu muñeca, no en tu bolsillo o tu billetera”, dijo Cook antes de develar el nuevo producto el lunes. “Creemos que el Apple Watch será una parte integral de su día”. Apple quiere que el reloj de pulsera, que aprovecha la conexión a internet de un iPhone cercano vía Bluetooth o Wi Fi, sea tan revolucionario que cree su propio lenguaje.

Aunque el reloj aporta casi la misma información que los teléfonos multiusos, su parte trasera envía “retroalimentación táctil”, ya que manda una vibración a la muñeca para recordar al usuario que debe levantarse y quemar más calorías, por ejemplo.

“Es como tener a un entrenador en la muñeca”, dijo Cook entusiasmado, elogiando el potencial para la salud que podría tener una computadora atada a la piel todo el día. El dispositivo también presenta un “toque digital”, una nueva forma de enviar mensajes que permite al usuario dibujar y enviar pequeñas figuras con las yemas de los dedos, y hacer que lleguen al reloj de sus amigos en la misma forma en que fueron dibujados.

Convencer a los consumidores de que no pueden vivir sin un nuevo dispositivo que es caro, no es sencillo, pero Apple enfatiza que las ventajas de su producto son “conveniencia e inmediatez”, además de un diseño de vanguardia y algunas aplicaciones nuevas de gran utilidad, dijo Carolina Milanesi, analista de tecnología para Kantar Worldpanel.

La reacción inicial osciló entre la afirmación de los fanáticos de la marca que prometieron comprarlo de inmediato, a la de otros que no ven razón en pagar tanto para ver actualizaciones en su reloj en lugar de hacerlo en sus teléfonos.

Como se esperaba, el precio del modelo más económico es de 349 dólares. Los precios van de 549 a 1.100 por el de rango medio, lo que no está fuera de mercado en el renglón de los relojes de calidad, dijeron analistas.

Pero Cook no respondió una pregunta clave para consumidores conscientes de los costos, señaló Patrick Moorehead, de Moor Insights and Strategy.

¿Cómo se actualizará el reloj cuando aparezcan nuevos modelos?
No obstante, sí contestó otro asunto importante, ya que prometió que pasarán 18 horas antes de que el reloj deba retirarse de la muñeca y conectarse a un cargador.

El dispositivo permitirá llamar por teléfono, leer emails, escuchar música, controlar los parámetros de ejercicios físicos, pagar compras y abrir la puerta del hotel. La batería se carga con un cargador magnético que se adhiere cuando está cerca de la parte trasera del dispositivo.

Cook dirigió el gran evento de Apple en San Francisco, donde presentó además una MacBook lustrosa, delgada y silenciosa que pesa menos de un kilo y que según la compañía es la computadora portátil más eficiente del mundo en términos de consumo energético.

Es redondo

El negocio del Apple Watch es redondo. Primero porque solidifica aún más el “ecosistema” de Apple: el reloj de la Manzana, si se le quiere sacar real partido, deberá usarse con un iPhone (menos probabilidades de saltos a Android por parte de sus clientes).

Además, hace espacio para una nueva y lucrativa categoría de ventas: la de las correas de reloj.

Y por último, Apple se estaciona en un mercado donde puede cumplir los viejos anhelos de Steve Jobs: cobrar extremadamente caro (sí, más caro aún).

Porque ahora hace pie en el segmento de los productos de lujo: puede sacudir sin sonrojarse 10 mil dólares por un relojito de 18 kilates... Sus nuevos clientes objetivos hace tiempo que dejaron de ser los nerds y los hipsters (que, por más fanboys que sean, sostienen cierto criterio a la hora del gasto). Ahora Apple se tutea con los que conducen BMW o/y portan carteras Vuitton.

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