Sociedad Jueves, 31 de julio de 2014 | Edición impresa

Adaptarse para ser más sustentables

Según los científicos se multiplicarán los desastres naturales, tormentas e inundaciones.

Por Redacción LA

Margarita Astrálaga, directora regional del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) fue una de las participantes del encuentro de cambio climático. La especialista se refirió a la situación y las amenazas globales, al tiempo que hizo hincapié en lo que ocurre en Mendoza.

“La Tierra está dividida en zonas más vulnerables que otras. Hay pequeñas islas en el Pacífico que ya están comprando tierras en Australia, pensando que cuando se inunden se van a tener que mudar. Son pequeñas naciones, de 3.000 habitantes”, ejemplificó Astrálaga, quien sostuvo que dependiendo del lugar es la problemática que se sufre a raíz del cambio climático. “A partir de la revolución industrial, se ve claramente nuestra mano oscura en los procesos. Pero también están en nuestras manos las soluciones”, destacó al ser consultada sobre la responsabilidad humana en esto.

Para la colombiana, “Mendoza es muy sensible al tema del agua y evidentemente no lo tenemos en claro todavía porque no se han hecho los escenarios de cómo va a cambiar la temperatura. Pero si la pluviosidad disminuye y las temperaturas aumentan, el reto va a ser muy grande. Por eso es fundamental tener esa información lo más pronto posible, para definir las estrategias de futuro”, sentenció.

Elma Montaña, directora del Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Climático, consideró por su parte que no se trata sólo de un cambio climático sino de un cambio ambiental global.

Además, insistió en la idea de apuntar a la sustentabilidad para aprovechar mejor los recursos que ya hay y, de ese modo, no se siente tanto la escasez existente o proyectada.

“La ciencia nos ayuda a pensar el cambio ambiental global, no sólo climático Porque involucra el cambio del clima, pero también el de todas otras cosas que involucran a la naturaleza, pero que son de índole social y económica. Por ejemplo, es bueno saber que se ha proyectado una disminución de caudales de ríos entre un 5% y un 13% pero también hay que tener en cuenta que la demanda del agua va a crecer muchísimo, porque va a crecer la población. Eso significa que estas variables climáticas e hidrológicas se combinan con las propias de nuestro desarrollo, haciendo que la situación sea mucho más crítica”, sostuvo Montaña. 

Del mismo modo, habló del concepto de “adaptación” como idea de mejoramiento y no de acostumbramiento. “Vale pensar en la adaptación pero no para afrontar el chubasco y seguir como estábamos. Queremos estar mejor de lo que estamos. Para eso no es necesario sólo adaptarse al cambio climático. Hay que hacer una adaptación, una transformación hacia la sustentabilidad. Eso es más ambicioso. Queremos una sociedad que no sólo pueda afrontar el problema de la sequía sino que queremos que en ese pelear contra la sequía seamos más equitativos”, sentenció.