• Martes, 20 de septiembre de 2016
  • Edición impresa

“De Mendoza a Tokio, homenaje a Víctor Volpe”: una odisea musical

Dirigida y protagonizada por Guillermo Troncoso según el libro de Fernando G. Toledo, estrena mañana la obra basada en la hazaña del músico y coreuta Víctor Volpe junto a sus Niños Cantores de Mendoza en 1971. Una historia real que marcó un momento, ahora llega al teatro y aspira a convertirse en película.

Lorena Misetich - Especial para Estilo

Corría 1971 y Victor Volpe, director y músico del Coro de Niños Cantores de Mendoza quería llevar sus voces a lo más alto. Fue así que, luego de conquistar Europa, se propuso viajar a Japón y recorrer Latinoamérica con la agrupación. 

En un colectivo Mercedes Benz refaccionado, porque estaba para el desguace, se embarcaron 32 niños y un grupo de adultos para conseguir tamaña aventura.

Una proeza que marcó a fuego a sus protagonistas y a la agrupación. Hoy, 44 años después, la historia es llevada a escena en “De Mendoza a Tokio. Homenaje a Victor Volpe”, espectáculo que estrena mañana el teatro Independencia.

Y la iniciativa de rescatar la historia la tiene Alejandro Scarpetta, ex niño cantor y actual director de coros, quien en 2014 plasmó el proyecto en la novela “De Mendoza a Tokio”, escrita por el periodista y escritor Fernando G. Toledo. Ese fue el germen para que ahora el relato sea llevado a formato teatral y rescatar, no solo los testimonios, si no las peripecias que vivieron este grupo de niños en una gira artística que se convirtió en una inolvidable aventura. 

Voces viajeras

“El alma del proyecto es Alejandro Scarpetta. Él quiere que no se olvide lo que sucedió: que un coro mendocino emprendiera ese viaje y llegara a cantar en todos los lugares de Latinoamérica, Estados Unidos y Japón. Por esa razón reunió los testimonios, para contar la historia y en ese momento le propuse hacer que esa historia se convirtiera en una novela. Una novela de no ficción. Y como quiere ir más allá, lo que quiere es convertir la historia en una película. Pero confiaba que se podía hacer una obra, por el poder del teatro de convertir en vivo, en carne y hueso, una historia emocionante”, comenta Fernando G. Toledo sobre su propia novela.

La obra, además de combinar anécdotas impensadas, el dramatismo del riesgo, el humor y la aventura, rescata el espíritu de Volpe y su empeño en lograr el reconocimiento mundial para su agrupación. Para ello, el actor Guillermo Troncoso asume el doble desafío de protagonizar y dirigir el espectáculo. 

“Yo desconocía la historia. Sabía quien era Victor Volpe, y que él buscaba por las escuelas de Mendoza niños para integrar el coro. Y cuando yo iba a la escuela primaria tuve una audición con él. El plan que tenía era parecido al de San Martín. Llegaban a Chile, subían por ahí hasta los Estados Unidos y desde ahí cruzar a Japón. Fue una travesía”, sintetiza el Troncoso, quien se pone en la piel de Victor Volpe.

Niños en escena

Diez chicos interpretan a los niños cantores, mientras que el Coral Víctor Volpe,  dirigido por Jorge López y el pianista Mariano Colombo, tendrán a su cargo la música en vivo de cada escena.

“Lo que busqué es una cierta dinámica entre el coro, los niños y Volpe. Y la luz en la puesta es un estímulo fundamental para generar ambiente. Y como director no podía descartar todo el material gráfico, ni de videos que hay del viaje”, sintetiza el director. 

Pero otro punto fundamental del proyecto es el guión del relato, que Toledo tomó como base de su novela para traducirla a un lenguaje teatral.

“A la hora de escribir el libreto, me encontré con desafíos diferentes y libertades distintas. Con el libro me propuse contar una historia de no ficción, pero en el teatro es diferente. Y me permití cambiar algunas cosas, crear diálogos, para combinar la aventura, con dramatismo, humor y hasta suspenso”.

Beatriz Fornabaio y los principiantes Santiago Rojas Astié, Tomás Guajardo, Juan Bautista Ré, Álvaro Pérez Sbriglio, Emiliano Wintersteller, Said Zuqui, Yamil Tahán Durán, Ignacio Piracés, Joaquín Maragna, Ennio Pagano, Pedro Vargas y Francisco Yáñez (todos alumnos del Colegio de Niños Cantores de Mendoza y de la Escuela Italiana), son los intérpretes de esta historia atrapante, que rescata un hecho trascendente de la cultura mendocina.

El poder de la aventura

Cientos de anécdotas se desprenden del viaje que duró tres meses, entre finales de 1971 y comienzos del ‘72, donde atravesaron la selva colombiana y conocieron diferentes culturas, la revolución que generaron en cada ciudad donde actuaban, carencias materiales como no tener un hotel donde dormir luego de un concierto en los Estados Unidos, reflejan la entereza para lograr una hazaña impensada en aquellos tiempos.  

“Cuando volvieron, la gente los recibió como héroes y desde el aeropuerto los siguió una caravana de gente hasta la explanada de la Municipalidad de Capital, con una multitud aplaudiéndolos”, cuenta Troncoso. 

“De Mendoza a Tokio” es un relato con luz y su versión teatral es el puntapié para adaptarla a la pantalla grande y hacer de esta historia una leyenda que perdure en el tiempo.

 

La ficha

De Mendoza a Tokio. Homenaje a Víctor Volpe
Dirección
: Guillermo Troncoso.
Producción: Alejandro Scarpetta.
Intérpretes: Guillermo Troncoso, Beatriz Fornabaio, Santiago Rojas Astié, Tomás Guajardo, Juan Bautista Ré y otros.
Día y hora: mañana, a las 21
Lugar: Teatro Independencia (Chile y Espejo). 
Entrada: $100, en boletería del teatro.