El autor de “La muerte de Artemio Cruz” pasó por Argentina y en aquella oportunidad fue entrevistado por la cronista de esta semblanza. Lo que dejó el paso por nuestro país de un hombre que hizo de los libros su mundo.
Édith Piaf, Charles Aznavour, Georges Brassens e Ives Montand, y también Serge Gainsbourg, Benjamin Biolay y Dominique A: un recorrido por los intérpretes y cantautores de un género irresistible, que encarna la poética de la seducción.
Nació en Corralitos en 1937, en el profundo Guaymallén. Hasta los 24 vivió aquí en el país. Recién regresó a los 33. Pero volvió a irse a los 38, sólo para llegar a casa a los 72. Hoy tiene 74 años. Y escribió su primer libro de ficción no tan ficticio. Aunque parezca extraño, el texto es de lo más mendocino y parecido a nosotros.
El escritor mendocino recibió el 3er premio en “Santiago en 100 palabras”, el concurso de cuentos breves más importante de habla hispana. Una pluma local rebelde, que triunfa en el exterior como ninguna otra. ¿Nadie es profeta en su tierra? Silanes responde.
Grandes de la pluma (y la tinta) le dejan estas palabras al queridísimo Caloi. El Negro se fue, junto a Clemente, el 8 de mayo. Y los argentinos, desde entonces, nos quedamos un poco más solos.
Beatriz Ardesi nos trae este relato sin vueltas que incluye una reflexión. Puede ser leído como un diario de vacaciones, o como unas horas en el sur del mundo, o como unos segundos tras las rejas...